Por: Colectivo cultural Kalamary
Seremos cortos, directos y concisos. Y lo haremos por escenas. Ahí les va.
Escena 1: El candidato Dumek Turbay y su equipo en 2023, incluyen en su Programa de Gobierno el regreso del Festival de Música del Caribe (FMC en adelante), como respuesta al llamado de los cartageneros que lo querían de vuelta.
Escena 2. El FMC no era del Mono Escobar como muchos creían. No era cuestión de «pedirle permiso», sino de registrar el nombre que se liberaba en 2024.
¿Qué pasó? Resulta Rafael Flórez, más conocido como ‘Farra Rap’, papá del cantante de champeta urbana, Kevin Flórez, se olió el negocio. Era cuestión de tiempo. Su estrategia era sencilla: registrar el nombre de Festival de Música del Caribe, e ir a negociar su financiación donde el alcalde Dumek, quien había prometido su ‘Renacer’.

Escena 3: A mediados de 2024 ‘Farra’ se asocia con Míriam Barcha, la mamá del hijo extramatrimonial de Kevin, y la nombra ‘directora’ del FMC. Se traen a un grupillo de neófitos inexpertos, entre los que están varios comunicadores, dos influencers y una «productora» barraquillera. Ninguno con experiencia en organización ni producción de eventos de gran formato. El «Cace» fue de 50 millones para armar el muñeco del Festival. Los puso la ‘Flórez family’

Escena 4: Con esos 50 palos, diseñaron logos, crearon redes, armaron una programación musical de 4 días y pisaron a unos artistas con de a 2 y 3 millones. Era un mostruo de Festival que según empresarios de la música consultados, constaba entre 1.000 y 1.500 millones de pesos con producción y todo. Barcha y su combo, tenían todo muy bien pensado para que todo el negocio quedara en casa. Los proveedores, todos, eran barraquilleros, y la boletería estaría a cargo de PassLine, también del grupo. ¿De dónde iba salir entonces la plata para todo esto? Según ellos de la boletería, pero no. Estaban esperando a que tío Dumek, vía Alcaldía de Cartagena, se vinculara como aliado institucional con 2.000 millones y que este a su vez, convenciera al gobernador Yamil Arana, para que concurriera con otros 500. La idea entonces era, al parecer, administrar 1.500, quedarse con 1.000 y anunciar boletería gratuita en los tendales de arriba de la Plaza de Toros, para garantizar el aforo. Ese era plan. Pero se les cayó.
Escena 5. El parampampam para comenzar a darle visibilidad y «operatividad» al Festival, lo hicieron a costas de los artistas locales. Se inventaron un convocatoria a final de 2024. Muchos llegaron, los ilusionaba estar en la gran tarima del Festival de Música. Pero ahí se prendió la primera alarma. La destacada y talentosa artista cartagenera, Keke Minowa, alzó la mano exigiendo dignificar a los artistas locales, no le pareció que fueran de relleno y sin paga. Muchos exponentes de la escena local independiente se bajaron del bus y se olieron la estafa. Mientras tanto, el creador de contenido, conocido como ‘Joseavidooficial’, miembro del grupo organizador, presionaba al Alcalde Turbay en redes con que ya la Cancillería y la Gobernación de Bolívar, habían manifestado su apoyo pero que Alcaldía no. Dicen que en alcaldía esto no cayó bien. No obstante va la sexta escena. Ah, y finalmente ni Cancillería ni Gobernación apoyaron ni pusieron un peso. Se bajaron a última hora, a pesar de que Yamil les ofreció a Peter Manjarréz. Dicen que la ‘Organización’ no quiso.
Escena 6: Farra y su hijo Kevin, piden cita con el Alcalde en varias ocasiones. Finalmente este los recibe y manifesta su apoyo. Aquellos, no obstante, se apalancan en el Concejal Carlos Barrios, para que interceda y consolide el respaldo. Turbay, de buena fe, les dice que solo se puede vincular con 100 millones. De paso valora el esfuerzo sin saber de las ambiciosas pretensiones de este par. Una fuente de esa administración Distrital, nos contó que Turbay, de gran olfato, evidenció que no estaban organizados. ¿Qué lo forzó entonces a echar pa’ lante? El Festival de Música del Caribe estaba en el Plan de Desarrollo y quería asumir el reto. Entonces faltando a penas 10 días para la inauguración del Festival, ordenó a la directora de IPCC, Lucy Espinosa, apoyar a la organización. Cuando esta entra a poner orden, se dio cuenta que el dichoso ‘Renacer’ era un cascarón vacío. No había nada. Siguiente escena.

Escena 7: Cuando Espinosa y su equipo, expertos probados en la producción de grandes y masivos eventos se dieron cuenta de la debacle, se alarmaron y de inmediato, como a una entidad en quiebra, acudieron a su intervención total. Desde las comunicaciones hasta la logística, eran un desastre. Barcha y su equipo se hicieron a un lado, se hicieron los locos. Pero el FMC salió adelante por la voluntad y determinación del Alcalde y su equipo para no dejarlo caer. Es más, si el IPCC no actúa a tiempo, el Festival se cancela.

Resumen de la obra: Los Flórez, Barcha y el equipo del Festival de Música del Caribe, son unos irresponsables. La ambición los nubló y sobrepasó. El próximo Festival de Música del Caribe, que no pasa solo por montar artistas a una tarima, debe ser toda una experiencia cultural gestada, diseñada, organizada y producida por la Alcaldía Mayor de Cartagena a través de IPCC y sin intermediarios.
Ahora, ¿Por qué decimos que el FMC no fracasó pese la escasa participación de la gente? Porque sin la intervención de la Alcaldía, sencillamente el Festival no se hubiese podido realizar. IPCC, solito, hizo que la agenda se cumpliera, los proveedores no se bajaran de la tarima y que los artistas se presentaran. Hacer convocatoria de un evento musical en dos días es imposible. Aún así, por lo menos el sábado, hubo más de 3 mil personas. No es culpa de Turbay que la gente, pese a que se abrieron puertas, no llegara masivamente. Aplausos de pie para el Alcalde e IPCC que se desgastaron, expusieron su reputación y capital político para salvar no a un grupo de agalludos y haraganes que no deben regresar al FMC, sino a un legendario encuentro cultural patrimonio de nuestra ciudad, el gran Festival de Música del Caribe, que en 2026 debe volver ahí sí, por su fueros.
Y Cartagena, ¿Para qué pides que vuelva el Festival si ni siquiera vas a apoyarlo, aún siendo gratis?

