Desfinanciado, así se encuentra hoy el macroproyecto de la Protección Costera y a esto se suma que no hay una administración distrital que gestione los recursos necesarios para avanzar. Se requieren más de 20 mil millones de pesos en un macroproyecto que comenzó con una serie de dificultades y que hoy no se sabe cuál será su suerte.
Los recursos faltantes obedecen al concepto de nuevos dragados que se requieren para avanzar. Lo más complejo es que no hay respuestas sobre los dineros que se requieren lo cual ha generado una incertidumbre tanto en los trabajadores del consorcio Proplaya y la empresa que adelanta la interventoría que es Aidcon LTDA.
A estas preocupaciones se suman las de los vecinos de la zona que ven cómo los días pasan y nada que avanza este macroproyecto. A esto hay que adicionarle las indemnizaciones que vienen exigiendo los operadores turísticos pues les han venido afectando sus sitios de labores.
“Lo que vemos con preocupación es que tanto ayer como hoy se presentaron suspensiones de las obras. Esto ha venido generando pérdidas de 600 millones de pesos diarios; se requieren 20 mil millones para culminar las obras. El llamado se hizo urgentemente para que el Gobierno Nacional le presta atención a las problemáticas que afronta la ciudad con el proyecto”, expresó Andrés Rico, Presidente de la JAC Bocagrande.
Lo más grave de esta situación es que en Cartagena no se cuenta con el personal contratista para atender las obras y es por esta razón que se han lanzado señales para que el gobierno del presidente Petro asuma un compromiso por lo pactado en los contratos y saque adelante las obras.

