El Baluarte de Santo Domingo, ahora conocido como el Baluarte de la Gente, se consolida como uno de los espacios más visitados y emblemáticos del Centro Histórico de Cartagena. Desde su reapertura, más de 10 mil personas han llegado a disfrutar no solo de su vista privilegiada al atardecer cartagenero, sino también de la oferta gastronómica y cultural que allí se ha implementado.
Así lo confirmó Sandra Smalbach, directora de la Escuela Taller Cartagena de Indias, entidad pública encargada de la administración del espacio, en el programa Buenos Días Cartagena:
“Estamos cumpliendo con todos los objetivos del proyecto: formación gastronómica, empleabilidad juvenil, y apropiación cultural. A la fecha, ya tenemos 25 egresados vinculados laboralmente al baluarte, en labores de cocina, servicio y mantenimiento técnico”, explicó.
El sitio opera como laboratorio gastronómico, no como un restaurante comercial, y su menú ha sido diseñado en conjunto por cocineros egresados de la Escuela Taller, maestros de cocina tradicional y matronas sabedoras de la gastronomía caribe. “Aquí se forma, se emplea y se honra nuestra cultura culinaria”, recalcó Smalbach.
Espacio para todos
Smalbach también aclaró que el ingreso al baluarte es libre:
“Puedes venir a ver el atardecer sin necesidad de consumir. Pero si decides sentarte a degustar el menú, estás apoyando un proyecto autosostenible que promueve empleo, formación y mantenimiento de las fortificaciones”, señaló.
Este enfoque coincide con la visión del alcalde Dumek Turbay, quien ha reiterado que todos los proyectos distritales deben ser autosostenibles. Gracias a este modelo, la Escuela Taller gestiona recursos para la conservación del patrimonio mediante ingresos del Castillo San Felipe, alquiler temporal de espacios y ahora, con el propio baluarte gastronómico.
¿Y qué viene?
Ante el éxito del Baluarte de la Gente, ya se estudia replicar este modelo en otros espacios del patrimonio amurallado, como el baluarte Reducto, ubicado cerca del Puente Román y recientemente recuperado, y el baluarte de San Francisco Javier, que aún está inmerso en un proceso judicial.
“La ley prohíbe los contratos de arrendamiento sobre bienes de interés cultural de la Nación. Por eso, como entidad administradora, con el respaldo del Distrito y del Ministerio de las Culturas, trabajamos por recuperar estos espacios para el uso democrático y cultural de la ciudadanía”, explicó Smalbach.
En ese sentido, el Baluarte de la Gente no solo es un atractivo turístico renovado, sino también un símbolo de gestión pública eficiente, inclusión juvenil y recuperación patrimonial.
Y para quienes quieran vivir la experiencia completa, la Escuela Taller invita a participar del Posta Challenge, con un menú cartagenero por solo $49.200: entrada, plato fuerte, bebida, y toda la magia de un atardecer inigualable.

