El rechazo de la opinión pública cartagenera ha sido total. El silencio del concejal Luis Cassiani Valiente, presuntamente involucrado de manera intelectual en el caso de la concejal Gloria Estrada, a juicio de la ciudadanía, lo hace responsable de un hecho con el que intentaron acabar la carrera política de una mujer que con esfuerzo, disciplina y trabajo ha sacado su carrera política adelante.
ESOVA NOTICIAS conoció que Luis Cassiani romperá el silencio solo cuando su abogado así lo determine. E incluso, la rueda de prensa que tenía prevista ayer fue cancelada. El concejal no asistió a la sesión de hoy. La ciudad rechaza de manera categórica el comportamiento de este cabildante y le exige que brinde las debidas explicaciones.
Los días corren a favor de los presuntos implicados pues el tiempo les permitirá ir cuadrando los escenarios, los argumentos e intentar hacer un acto de constriccción con el que puedan limpiar sus culpas y responsabilidades en este hecho criminal.
Aún en la memoria de los cartageneros reposan los señalamientos por parte del alcalde William Dau, a través de sus Envivos y el comunicado del sector gremial sumándose a la alegría del alcalde y pidiendo la renuncia de la cabildante.
Lo que se ha establecido y se conoce hasta el momento es que desde el apartamento del concejal Cassiani se habría establecido todo este complot de corrupción y suma de odios para sacar del camino, a como diera lugar, a la recién electa presidenta del Concejo. Lo que se habló en esa reunión fue determinante para crear un falso positivo de una dimensión desproporcionada que, a la postre, llevó a la cárcel a Gloria Estrada y dos personas más.
La celebración, muy seguramente, se habría dado por anticipado. Para los presuntos implicados era un golpe certero con el que demostraban poder y mando. El adagio popular reza que no hay crimen perfecto y las pruebas se fueron cayendo como castillo de naipes gracias al esfuerzo que hizo la defensa de la víctima toda vez que, como en muchos casos, el estado paquidérmico intentó ponerle freno a la investigación y que no se llegara a conocer la verdad.
MISOGINIA Y NARCISISMO
Este portal consultó a un psicólogo forense y determinó que este tipo de conductas y comportamientos son de mentes criminales de gran inteligencia con una planificación predeterminada y meticulosa. Con mucho análisis situacional y además estos están catalogados como conductas sicopáticas y antisociales y están definidas en la escala de Roberto Hare.
El experto destacó que el hecho está marcado por un alto componente de misoginia y narcisismo. En este caso porque la implicada como víctima en el acto criminal es una mujer. A la reunión en el apartamento del concejal Cassiani, se dice que asistieron el edil Pedro Aponte quien hoy está fuera del país; el alcalde Local, Andy Reales y el cabildante como anfitrión.
SE HIZO JUSTICIA
Para la concejal lo importante era que se hiciera justicia y así se lo hizo saber a los medios. El trabajo de su defensa dio los resultados esperados. Hoy la libertad se materializó y se aguarda que Estrada enfile las baterías para que los entes de control dejen a un lado ese silencio cómplice que ha dejado entrever que este caso se ha convertido en un ‘lleva y trae’, en un chisme más de esquina de la ciudad.
Y es que la política del rumor ha marcado lo que ha sido esta administración. El daño que ocasiona es casi que irreparable con la anuencia de unos entes de investigación que hacen caso omiso a las investigaciones.
Aguardan los cartageneros que el peso de la ley caiga sobre los responsables y que en todo este entramado de corrupción se logre conocer la verdad.


