• El imperio que construyó con tanto esfuerzo el exsenador Juan José García (qepd) parece derrumbarse

Bolívar despertó hoy con una noticia que nadie se esperaba. El ambiente político está convulsionado con el paso al costado que ha decidido tomar Andrés García Zuccardi en su aspiración por el partido de la U al Senado de la República. Este panorama se suma a la decisión tomada también por el senador del Centro Democrático Fernando Araújo quien ha dicho no va más.

Los entendidos en materia política coinciden en señalar que estos jóvenes políticos como García Zuccardi y Araujo, los trajeron de afuera a ocupar curules en cuerpo ajeno. Es un fenómeno que acaba rápido. Sus casas políticas trabajan la política de sumas y restas y las cuentas no cuadran.

El imperio que con tanto esfuerzo construyó el exsenador Juan José García (quepd) se está acabando. En la memoria de la clase política reposa ese gran trabajo y la tenacidad de este gran líder. Se le están abriendo las puertas para que ingresen otros actores ajenos a lo que fue esta casa política en el departamento de Bolívar. Darío Echandía decía: ¿El poder para que? Y hoy está visto que la casa García tiene fisuras en su interior y bastante graves. El poder poco o nada le sirve.

Los analistas aseguran que lo que pudo ocurrir con estos jóvenes en la política son las llamadas desviaciones e inconsistencias de la democracia y finalmente se impone a largo plazo lo que se conoce como el trabajo político y el pueblo termina dando su beneplácito en políticos de escuela, de tradición, de trabajo y de resultados. “No se puede olvidar que el senador García Zuccardi vino empacado del extranjero para ocupar un puesto que había dejado vacante esta casa política debido a sus problemas jurídicos”, precisan.

Aseguran que los votos se trasladaron de la familia García se fueron pasando de uno a otro y terminaron en Andrés; sin embargo, añaden que lo que se está viendo hoy es que el pueblo le está pasando la cuenta de cobro a estas curules llamadas ‘en cuerpo ajeno’ o heredadas. Es el mismo fenómeno que se evidencia con el joven Fernando Araújo quien vino de formarse en el extranjero y se encontraron con la sorpresa de unas curules que estaba ofreciendo el senador Uribe Vélez amparadas en su trabajo. Las fuerzas de estos jóvenes se diluyeron con el tiempo ante la falta de un trabajo político constante.

Permanecen entonces las aspiraciones de Daira Galvis y Lidio García pero no olvidemos que hay vientos de cambio y renovación y el trabajo de los senadores actuales no ha sido una directriz clara para los problemas que afronta la región, en especial el departamento de Bolívar y la ciudad de Cartagena que se hunde en una debacle y ningún senador se ha pronunciado al respecto. Soplan vientos de renovación y traerán sorpresas.

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