Por Rubén Darío Rodríguez García

Recientemente el colega Juan Martín Sánchez trinó un interrogante interesante a través de su cuenta de Twitter: ¿Cuáles deben ser los tres aspectos de relevancia en los que se deben centrar los posibles candidatos al próximo debate electoral para escoger nuevo alcalde de Cartagena?

Un interesante ejercicio para que los más de 20 candidatos que hoy postulan su nombre comiencen a pensar si esto es una ‘mamadera de gallo’ o, por el contrario, hay que reflexionar de verdad sobre la manera cómo sacar adelante la ciudad y reconstruir sobre las cenizas que ha dejado el incendio provocado por el Nerón del siglo XXI que Cartagena tiene como alcalde.

La tarea no es nada fácil. Los problemas de la ciudad crecen con el paso de los días y no encuentran la respuesta indicada. El diagnóstico no es nada alentador y dentro de poco, posiblemente, Cartagena entrará a UCI con un cuadro crítico. Y es que planteamientos como el de la edición del 29 de junio de El Universal cuando tituló en su portada Los niños tienen hambre en Cartagena, así lo hace prever.

Los programas sociales de la ciudad no se ven reflejados en el bienestar de los cartageneros. Y es en este último punto donde se le comienza a pasar factura a los más necesitados en la ciudad. Los cartageneros han ido admitiendo que eligieron mal, pues un día decidieron ir a las urnas cansados de los políticos y elegir un outsiders. Y como dicen los viejos con la autoridad que da la sapiencia y el paso de los años, este resultó igual o peor que las demás chancletas.

La experiencia debe enseñarnos a no seguir tropezando y cometiendo los mismos errores. Considero que los cartageneros con la sabiduría que da la experiencia han aprendido y las próximas elecciones sabrán escoger el mandatario que de verdad procurará sacar de la crisis a la Heroica. El liderazgo, la autoridad y una gestión comprobada deben ser los aspectos fundamentales a tener en cuenta al momento de elegir el sucesor de Nerón, perdón de Dau.

Y es que de la noche a la mañana se nos metió una veintena de candidatos que uno creería que se trata de perrateo al cargo más importante de la ciudad. Han tomado las redes sociales como esa plataforma de campaña para comenzar a despotricar de unos y de otros al mejor estilo del excandidato presidencial Rodolfo Hernández.

Intentan pescar en río revuelto e insisto en que el mejor ejercicio que se puede hacer es ver la hoja de vida del aspirante y que demuestre con sapiencia que, por lo menos, ha sabido administrar su familia y darle un norte a su hogar. Si por lo menos eso se hubiera analizado y lo hubieran tenido en cuenta, muy seguramente Dau no sería alcalde de Cartagena.

Esperemos que esto avance y se decante el panorama. La razón y los votos se le deben dar a quien verdaderamente tenga la llave para que podamos salir del laberinto en el que nos tiene metidos el actual alcalde de la ciudad. Pronto amanecerá y será un nuevo día.

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