Durante su reciente recorrido por la costa Caribe, el precandidato presidencial Felipe “Pipe” Córdoba visitó barrios populares y plazas de mercado en distintos municipios, donde pudo constatar de primera mano el drama que viven miles de trabajadores informales: la extorsión y los préstamos “gota a gota” son parte de su rutina diaria.
“El señor que vende tintos, las señoras que ofrecen arepas, quienes luchan por el rebusque diario, están siendo extorsionados y nadie los protege. Eso no lo voy a permitir. ¡A ellos hay que cuidarlos, no abandonarlos!”, aseguró Córdoba.
El precandidato denunció que en muchas ciudades del país, los vendedores ambulantes están obligados a pagar entre $2.000 y $3.000 diarios a bandas extorsionistas. A esto se suma el abuso del sistema “gota a gota”, que impone intereses asfixiantes a quienes no tienen acceso al sistema financiero formal.
“A los ricos los financian los bancos. A los pobres los exprime el ‘gota a gota’. Eso es injusto. Por eso propongo una ley para proteger al trabajador informal y acabar con esas mafias que se están quedando con la comida del pueblo”, enfatizó.
La economía popular, bajo amenaza
Para Córdoba, la crisis no se mide solo en estadísticas, sino en el rostro de quienes la sufren:
“He caminado por los semáforos, he hablado con los vendedores. Me han mostrado listas donde apuntan lo que deben pagar a quienes supuestamente los ‘cuidan’… pero en realidad los están robando”.
Según cifras recientes, más del 60 % del empleo en Colombia es informal, y una parte significativa de esa población está siendo víctima de extorsión silenciosa, sin denuncias por miedo a represalias.
Propuestas concretas
Felipe “Pipe” Córdoba presentó una serie de iniciativas orientadas a proteger a los trabajadores informales:
Fondo rotatorio de microcréditos sin intereses, con respaldo estatal.

