Por Rubén Rodríguez García
Si de algo se cansó la ciudad en los cuatro años de William Dau fue de aquellos discursos, ofensas y gritos sin sentido que solo pretendían distraer la atención mientras que Cartagena se sumía en el abandono y la desidia. Y encontró en el seno del Concejo un alumno aventajado que le copió durante todo su periodo y comenzaron a generar lo que hoy denomino como la estrategia del dis – tractor.
Interesante el plan o táctica en el que lo importante es no hacer nada y dejar que la ciudad se caiga a pedazos con la complicidad de unos cuantos que cuestionaban cada paso que daba William Dau. Fue entonces cuando el exalcalde sin pensarlo dos veces le colocó el apelativo de ‘viejita chismosa’. A la postre la estrategia les resultó porque Cartagena quedó postrada y relegada a ser una ciudad que nadie veía con buenos ojos.
Cuatro años después pretenden poner a prueba el mismo plan. Tanto en el Concejo como en las redes con Dau. Las estrategias disuasivas se disfrazan de controles políticos para evitar muy seguramente que la ciudad avance. Y por parte del exalcalde, unos Envivos con los que pretende generar un impacto en la comunidad que lo que hacen es desdibujar más su opacada imagen.
Lo peligroso de estas estrategias distractoras que pretenden unos y otros, cada uno con sus propios intereses, es que la ciudad como ocurrió con Dau, se cansé y los manden pal carajo. Es normal que ese discurso inicie con una fuerza impresionante pero, se va agotando conforme van pasando los días y una vez las obras que contemple el plan de desarrollo se van consolidando.
Los cartageneros la tienen clara y es que quieren ver una ciudad que avance y que salga del atraso y el rezago en el que se encuentra. Hay quienes están sumergidos en el afán de unas elecciones que se avecinan y que pueden quedar, como dicen los jóvenes, por fuera del queso.
En la medida en que todo se vaya decantando y que la ciudad avance en procura de encontrar el norte que necesita, la estrategia del dis – ‘tractor’ quedará relegada a una sola expresión: – estos manes si joden, abránse y dejen trabajar -.
La verdad, el control político se hace necesario para avanzar y progresar. Es importante que se haga como un factor pro – activo que coadyuve a que todo se haga bien. Ese es el control político que necesita Cartagena en este momento y, aclaro que no hablo de un comité de aplausos, sino de personas, comunidades, veedores, concejales y demás, que dejen de cuestionar por cuestionar y que se dediquen a trabajar porque la ciudad se pueda ver mejor.
Barranquilla, Montería, Sincelejo o Bucaramanga lo vienen haciendo porque han encontrado el equilibrio y han entendido que la mejor estrategia es sacar adelante la ciudad y no generar estrategias que generen distracción y saquen del camino a quien quiera hacer bien las cosas. Pegarse a minucias solo hará que volvamos al eterno retorno que plantea Nietzsche.

