La Contraloría Distrital se ha convertido en una verdadera caja de Pandora donde se recogen todos los males de la ciudad: corrupción, alianzas maquiavélicas, amenazas, intimidaciones, chismes y demás.

Cuando todo parecía que la razón la tendría la presidenta del Concejo Distrital, Gloria Estrada anunciando que legalmente Gustavo Núñez no fue elegido nunca contralor pero que además Rafael Castillo no debía haber abandonado el barco porque no había una resolución que lo sustentara, esta apareció como sacada del sombrero y le dio visos de legalidad a todas las irregularidades que se habían cometido.

Sostuvo entonces la presidenta del Concejo antes de que la cuestionada hoja apareciera: “Núñez no puede renunciar a lo que nunca fue. El 28 de julio se decidió terminar el encargo de Castillo Fortich, que iba hasta el 18 de agosto, pero no se evidencia ningún acto administrativo que indique tal decisión. Luego se eligió y se posesionó a Núñez ante una Mesa Directiva ad hoc. Dicho acto protocolario se reseñó en un oficio que si se revisa se trata de una resolución que autoriza el permiso remunerado a una funcionaria del Concejo”.

Pero el remedio ha resultado peor que el mal pues el número ganador que le entrega el premio a Núñez fue el 145. Se ganó la lotería sin tener el papel para cobrarla. Revestido de poder llegó a la sede del ente de control haciendo barrejobo y no contaba entonces con el respaldo legal. Y cuando todo parecía que las cosas le salían de la mejor manera, aparecieron las supuestas amenazas y se aclara son supuestas porque hasta el momento no se conoce una denuncia formal en torno a este hecho. Sin embargo, Núñez presentó su renuncia de manera irrevocable.

Los vericuetos y artimañas que se han montado en torno a esta situación determinan que la Resolución 145 coincidió, al parecer con lo que se lee en el libro de anotaciones del Concejo pero tendrán que ser las autoridades legales las que destraben todo este asunto que por ningún lado tiene visos de legalidad.

APARECEN LOS VEEDORES

Y en medio de toda esta tensa situación hicieron su aparición los veedores quienes en río revuelto como siempre pretenden cobrar protagonismo. Jorge Quintana Sosa, a través de veeduría Quinta Ventana, decidido interponer acciones legales por prevaricato por acción y fraude procesal.

Los concejales que fueron recusados son Lúder Ariza, David Caballero, Luis Cassiani, Laureano Curi, Javier Julio, Sergio Mendoza, Kattya Mendoza, Rafael Meza, Lewis Montero, César Pión y Wilson Toncel. Es de aclarar que ni Pión, ni Laureano Curi participaron en la designación de Núñez como contralor, toda vez que se retiraron del recinto.

En relación a los impedidos están Carlos Barrios, Óscar Marín y Rodrigo Reyes. Los que contestaron a lista fueron Claudia Arboleda, Gloria Estrada, Carolina Lozano y Hernando Piña. Sin impedimento y sin recusación está Liliana Suárez. En la sesión se leyó la carta de renuncia del fugaz contralor encargado Gustavo Núñez, así como una solicitud de audiencia pública de los empleados de la Contraloría Distrital.

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