Los expertos en criminología aseguran que no hay crimen perfecto. Las piezas de lo que sería el rompecabezas de un posible falso positivo en contra de la concejal Gloria Estrada cuando le contaminaron la camioneta con un kilo de cocaína a su novio Martín Barreto han comenzado a salir a la luz pública y se vienen colocando de manera estratégica una a una para que se haga justicia.
Una de las piezas fundamentales con las que se cuenta ahora mismo sería la presunta implicación de dos ediles de la ciudad y seis uniformados de la Policía. De estos últimos se tendrían confesiones que han permitido encausar la investigación. Pero además uno de los hechos que dejó sorprendido a más de uno, fue la destitución del agente Alexander Salas Mercado quien participó en el operativo.
Fue él quien tomó la decisión de romper el silencio y hablar sobre el caso. Todo parece indicar que sus declaraciones son claves pues deja entrever las implicaciones de los demás compañeros. Con su testimonio se podrá esclarecer entonces de dónde provino el alijo y los responsables de este hecho con el que se pretendía entorpecer la carrera política de Gloria Estrada cuando apenas comenzaría su periodo como presidente.
A todo lo anterior se suman las pujas y los enfrentamientos que se han venido dando entre los aliados del Concejo Distrital y la administración distrital. Esto ha generado un sinnúmero de señalamientos, amenazas, conspiraciones y demás en los que se temía que lo peor podía ocurrir. Lo cierto es que la investigación toma otro rumbo y comienzan a construirse nuevas hipótesis que muy pocos contemplaban: el falso positivo y la incriminación de personas.
El alcalde de Cartagena, William Dau Chamatt con sus afirmaciones ha quedado mal parado toda vez que no dejó que fuera la justicia la que decidiera si eran responsables o no los presuntos implicados: Avenilo Villamizar, Martín Barreto y Gloria Estrada. Con estos señalamientos el mandatario distrital, a través de un ENVIVO, pretendía orientar un fallo con el que sacaba rápidamente de contienda a la cabildante.
Los investigadores tendrán la responsabilidad de colocar las piezas de este rompecabezas en orden a fin de que se sepa la verdad y que sobre los responsables caiga todo el peso de la justicia.

