El Gobierno del presidente Gustavo Petro espera con incertidumbre la decisión que Estados Unidos anunciará este lunes sobre la certificación a Colombia en la lucha contra las drogas.
El país podría mantener la acreditación, recibir un waiver (permiso temporal) o enfrentar una nueva descertificación, escenario que ya vivió en 1996 y 1997 durante la administración de Ernesto Samper.
Riesgo alto de descertificación
El 20 de agosto, María Claudia Lacouture, presidenta de la Cámara Colombo Americana, advirtió que Colombia enfrenta un 70% de riesgo de descertificación debido al aumento de cultivos ilícitos y la baja erradicación.
Según explicó, aunque se reconocen avances en incautaciones e interdicción, el factor determinante para el análisis es la erradicación de coca. “La correlación con el aumento de cultivos ilícitos no deja ver esos resultados tan positivos”, precisó.
Lacouture advirtió que una eventual descertificación tendría efectos no solo reputacionales, sino también en comercio, turismo, financiamiento y cooperación bilateral.
Logros y mensajes desde Washington
El 11 de septiembre, Colombia presentó en la capital estadounidense su balance antidrogas. El embajador Daniel García-Peña aseguró que “ningún país del mundo ha sufrido más daños del narcotráfico que nosotros”, y destacó los esfuerzos del Gobierno Petro.
El jefe de las Fuerzas Militares, almirante Francisco Cubides, reportó que en los últimos tres años se han incautado más de 2.500 toneladas de cocaína, destruido 16.200 laboratorios y detenido a 189 narcotraficantes, 20 de ellos extranjeros.
A su vez, el general Carlos Triana, director de la Policía, anunció proyectos de erradicación en más de 5.000 hectáreas en distintas zonas del país.
Choque político interno
La defensa del Gobierno coincidió con la visita a Washington de los alcaldes de Medellín, Federico Gutiérrez, y de Cali, Alejandro Éder, quienes alertaron sobre las consecuencias de una descertificación. Este viaje desató un enfrentamiento directo con el presidente Petro.

