El senador Antonio José Correa, del Partido de la U, vivió un revés político al perder la aspiración a la Primera Vicepresidencia del Senado, cargo que buscaba para consolidarse como un aliado clave del Gobierno Nacional.
Aunque inicialmente se hablaba de una declinación, Correa fue postulado en plenaria y respaldado por sectores del Pacto Histórico, incluida la senadora Gloria Flórez, obteniendo 48 votos insuficientes frente a los 57 que recibió Ana Paola Agudelo, del Partido Mira, quien se quedó con el cargo.
La nueva Mesa Directiva del Senado (2024–2025):
Presidente: Lidio García (Partido Liberal) – Elegido con 97 votos. Vuelve al cargo tras haberlo ocupado en 2019-2020. Cercano a sectores costeños y con experiencia en liderar el Congreso.
Primera Vicepresidenta: Ana Paola Agudelo (Partido Mira) – Su elección representa un golpe al Gobierno, que apoyaba a Correa. Su victoria reafirma la independencia de varias bancadas.
Segunda Vicepresidenta: Ana María Castañeda (Cambio Radical) – Elegida pese a estar sancionada por su partido con pérdida de voz y voto por un año, tras haberse apartado de la línea oficial en la votación de la Consulta Popular. Su inclusión en la mesa genera polémica y refuerza la fractura dentro de Cambio Radical.
Implicaciones políticas:
Para el Gobierno Petro: Aunque logró la presidencia con Lidio García, no logró imponer su voluntad totalmente en la Mesa Directiva. La derrota de Correa muestra un debilitamiento en sus alianzas.
Para Antonio Correa: Su aspiración frustrada deja ver una pérdida de fuerza interna y de apoyos reales, a pesar del respaldo del Pacto Histórico. Su relación con el Gobierno queda expuesta y debilitada.
Para la oposición y los independientes: Se fortalecen como contrapeso, evidenciando una mayor autonomía del Senado frente al Ejecutivo, justo en el último tramo del actual gobierno.

