Por Rubén Rodríguez
56 años después, Orlando Rafael Urueta Puello, habría de recordar que el clamor de dos jóvenes por tener un equipo de sonido, se convirtió en una verdadera organización musical y en el picó más emblemático del municipio de Turbaco: el Satélite. Corría entonces el año de 1968.
Sus inicios se dieron en el sector de La Deportiva, en el barrio El Paraíso. Para ese entonces se llamaba el ‘Gran Peyo’, en honor a don Pedro Urueta Cueto. No paraban entonces de sonar en los tornamesas los vinilos de Toño Aguilar, Pedro Daza y su Fiesta en Corralejas, el gran Michi Sarmiento y Pedro Laza. Una y otra vez se le daba vuelta al LP que solía animar los bailes de la época y parecía entonces que los cantantes se quedarían sin voz.

La trasformación llegaría en diciembre del 78. Ese año, la condición del señor Pedro a sus hijos fue tajante: – Tengo 3 mil pesos exactos. En esta casa se compra ropa de Navidad o el parlante que ustedes quieren para el picó -. Los hermanos Urueta decidieron vestirse con la misma ropa y, sin pensarlo dos veces, se fueron a Barranquilla a adquirir la pieza que cambiaría el destino de esta máquina sonora.
Los toques en Turbaco se incrementaron e igualmente los contratos para noviembre y diciembre. Una entrada costaba entonces solo mil pesos. Y cuando contactaron a el Machi, quien vivía en el barrio El Prado, para que pintara la tela o el lienzo del ‘Gran Peyo’ surgió la propuesta para que se le cambiara el nombre y quedara inmortalizado el que hasta ahora ha brillado en todos los bailes del departamento de Bolívar: el Satélite.
Con los toques llegaron las placas y una en especial que no puede dejar de sonar en cada baile: – Barrio El Paraíso, donde el Sate se hizo -. Los habitantes de este sector de Turbaco al escucharla se sienten orgullosos de saber que el origen del picó es esta zona del municipio. Para Orlando Urueta es como devolverse en una gran máquina del tiempo y comprender que el origen jamás y nunca se pueden olvidar.
Hoy el Satélite retumba en los bailes a donde lo suelen contratar con un 80 % de música de vinilo. En los tornamesas siguen girando los LP que han sido la razón de su éxito. La salsa se ha convertido en el género musical que no para de sonar. Y con orgullo aseguran que son turbaqueros a donde quiera que llegan.

