Por: Luis Adolfo Payares Altamiranda

La sicología define a la empatía como la capacidad que tiene toda persona para comprender y ponerse en el lugar de otra. Sin embargo, existen diferencias individuales que hacen que se manifieste la empatía de diferentes maneras. Según los modales que hayamos recibido, la educación, el entorno familiar y nuestra personalidad y emociones pueden generarse las diferentes variantes. El periodista como comunicador, siempre debe, y tiene que ser una persona empática, para no caer en el amarillismo y en la información desproporcionada.


La empatía es la capacidad de poder entender los sentimientos y emociones de alguien cuando lo está pasando mal o de poder identificarse con la persona y compartir emociones, sentimientos, apoyo y comprensión.
También permite entender las intenciones de los demás para adelantarnos a sus posibles reacciones. La empatía también sirve para reaccionar y darnos cuenta cuando estamos informando mal y cuando estamos perjudicando a otras personas con nuestras acciones, y con nuestra forma de comunicar una noticia.


La empatía escasea en el periodismo de este tiempo, donde lo que más importa es informar primero, sin saber que tiene o cómo puede afectar a esa persona nuestra noticia, sobre todo cuando se trata de decisiones personales, o de personas que toman decisiones que nadie entiende, como por ejemplo la de quitarse la vida. Aquellos que nunca han sufrido de depresión o han tenido un familiar con algún síndrome depresivo, deberían de ponerse primero en el lugar de esa persona, porque el afectado al ver la noticia, no entenderá y se sentirá juzgado, y podría caer en un intento suicida nuevamente.


El caso más palpable fue el de Jack Siver Duckstone, un muchacho de 27 años, australiano, que vivía en la Inglaterra de los años 80. Jack era un hombre exitoso, fue uno de los famosos YUPPIES, el cual la finca raíz y el negocio de autos de alta gama, lo llevó a convertirse en un hombre millonario, a los 24 años. Los excesos de Jackie, lo llevaron a tener lo que llaman los siquiatras el SINDROME DEL TRASTORNO DE LA PERSONALIDAD, en el cual se tiene un temor profundo al abandono o a la inestabilidad, y se puede tener dificultad en tolerar estar solo. Sin embargo, la ira desmesurada, la impulsividad y los frecuentes cambios de ánimo pueden alejar a los demás, pese a que quieras tener relaciones afectuosas y duraderas. Es un problema que debe tratarse, si no se hace, se puede caer en una depresión profunda y en intentos de suicidio continuados.


Jack, era un hombre público, depresivo y que una vez trató de suicidarse tomándose una sobre dosis de anfetaminas y de barbitúricos, los cuales lo mantuvieron en una UCI, durante varios días. La prensa lo condenó de manera despiadada, lo lapidaron y su intento de suicidio lo convirtieron en un caballito de batalla de la prensa, llegando al amarillismo, y hasta lo tildaron de homosexual, cosa que nunca fue.
Cuando Jack salió del hospital, y vio la cantidad de noticas suyas en la prensa, su sentimiento de culpa se agrandó, se sintió culpable, no quiso salir de su apartamento en una de las zonas más caras de Londres y decidió comprar un arma. Pero lo que haría dejó a la prensa de Inglaterra más preocupada, Jack planeó matar a varios periodistas a los cuales siguió de manera sucesiva, logró matar a tres, al último, le sacó la lengua y la policía forense de Londres lo encontró a él, al lado del cuerpo del periodista con un tiro en la sien. Este caso fue dramatizado en el canal de televisión internacional ID INVETIGATION, pero a principios de este año fue sacado del aire, por orden de un juez.


El sentimiento de culpa de Jack fue exacerbado por la forma como se dio la noticia, y produjo semejante tragedia. Seamos empáticos, sobre todo con aquello que no entendemos.

Un comentario en «El periodismo empático»

  1. Artículo que invitó a reflexionar . Nadie sabe lo que sufre personas limitadas por TLP. Es inconcebible para alguien aparentemente normal solo se dedican a juzgar las reacciones sin tener la empatia de investigar porque ese amigo o ese familiar reacciona de esa manera o toma decisiones contrarias a la razón . Peor ahora después de pandemia la enfermedad metal es un infierno interno pero peor es el infierno que se arma afuera.

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