Por Óscar Eduardo Borja

La democracia es sublime, el ejercicio de los mecanismos de participación, debe estar sujeto a los principios de la dignidad humana, del respeto, de la educación, elementos que no estuvieron presente en la audiencia celebrada por el Consejo Nacional Electoral, dentro del proceso de revocatoria del mandato, promovido contra el Alcalde de Cartagena.

El evento fue celebrada en el Centro de Convenciones donde los diferentes comités promotores de la revocatoria, unos con mayor participación de sus miembros que otros, con insultos, y un lenguaje inapropiado para quien tiene la capacidad de promover tan magna iniciativa, atacaron al alcalde, quien también utilizó improperios y recibió llamado de atención por los magistrados del Consejo Nacional Electoral, por su vocabulario inadecuado y argumentos pasados de tono.

En lugar de ejercer el derecho a participar de manera limpia, respetuosa, decorosa, algunos de los participantes nos enseñaron lo que no se debe hacer, el objetivo de la audiencia no era la ofensa, ni los ataques indecorosos que sólo lograron que el ganador de tan sublime mecanismo, no fuera la democracia, correspondiéndole  indiscutiblemente  el lugar a la irreverencia que se impuso, dejando como cátedra, que el irrespeto no es un derecho.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *