Por Rubén Rodríguez García

Cuando escuché por primera vez este término recuerdo que se hacía referencia al equipo ensueño de baloncesto que participaba en los Juegos Olímpicos de Barcelona 92. Ningún otro equipo podía hacerle sombra a la selección estadounidense. El anhelo para muchos de mi generación era ver jugar a este gran quinteto que hacían ver el baloncesto sencillo, fácil, vistoso y muy agradable.

Era la época de Michael Jordan, Magic Johnson, Scottie Pippen, Stockton, Karl Malone, entre otros que fueron dirigidos por Chuck Daly quien, seguramente para muchos, hizo muy poco, pero para él, no habría sido fácil manejar a 10 grandes que hacían parte del Salón de la Fama del baloncesto de ese momento.

Estos grandes jugadores tuvieron la complicada misión de difundir el baloncesto por el mundo y hacer que, desde otras latitudes, la gente comenzara a interesarse por lo que ocurría en los maderámenes de la NBA. De allí en adelante comenzaron a salir los Kobe Bryant, Lebron james e incluso hasta Dennis Rodman.

Eso es lo que hace un ‘dream team’: marca la diferencia en cualquier escenario del mundo. Saben conjugar múltiples elementos y hacen ver las tareas complejas como una sencilla rutina. Y lo que es mejor, dejan un legado para la historia y la necesidad de superar lo que ellos ya hicieron. El gran Kareem Abdul, seis veces campeón de la NBA, aseguró, ‘Un hombre puede ser un ingrediente crucial en un equipo, pero un hombre no puede ser el equipo’.

Hoy el alcalde Dumek Turbay tiene a su favor un gran ‘dream team’ en su gabinete. La ciudad le aplaude la camaradería que tiene con otro gran técnico como es Yamil Arana. Cartagena se ha llenado de un hálito de esperanza y le están apostando a la transformación de la ciudad que, por más que muchos lo pongan en duda, se lo ha propuesto y está haciendo la tarea.

Tras su rendición de cuentas en el barrio El Pozón considero que son pocos los cartageneros que se atreven a cuestionar la preparación académica e intelectual, por ejemplo, del secretario de Planeación, Camilo Rey a quien recientemente su tesis para título de PhD en geografía en UK Geography ganó el Premio Internacional a mejor Tesis de Investigación sobre Centros Históricos en categoría doctoral.

No menos importante es el trabajo que adelantan desde sus dependencias secretarios como el de Infraestructura, Wilmer Iriarte; del Interior, Bruno Hernández; de hacienda, Haroldo Fortich; la directora del Ipcc, Lucy Espinosa; el director del Dadis, Rafael Navarro España; de Turismo, Teremar Londoño.

Igualmente el director de Distriseguridad, Jaime Hernández; el director del Ider, Campito; de Educación, Alberto Martínez; el director del Datt, José Ricaurte; el director de la Escuela de Gobierno, Robinson Casarrubia; el director de Gestión de Riesgo, Daniel Vargas; la presidente de Corpoturismo, Liliana Rodríguez; el director del PES, Jorge Redondo; la jefe de prensa y comunicaciones, Adriana de La Cruz; el grupo de asesores; las alcaldías locales y todas y cada una de las entidades del Distrito.

Es de resaltar hoy de la administración esa conexión y el trabajo en equipo. Hay un ambiente de camaradería en el que todos están sintonizados con la dirección técnica y parecen ir en el camino correcto, que es lo interesante. Más allá de un libreto que se ha podido establecer es tener clara la tarea y la misión de darle cumplimiento al Plan de Desarrollo, ‘Cartagena Ciudad de Derechos’

Para cada uno de ellos, hacer parte de este equipo de gobierno los hace sentir orgullosos. Recuerdo bien el drama que se vivía hace cuatro años cuando fue tan complicado para el exalcalde William Dau formar ese equipo y, cada media hora, tenía un nuevo secretario. La más destacada, si mal no recuerdo, fue la ‘pelo azul’ y no precisamente por su trabajo sino por ese look que la hacía ver de manera particular en una ciudad, que incluso, la llegó a declarar ‘persona no grata’.

Lo que ví en el barrio El Pozón fue una conexión con la ciudadanía que aprueba y quiere ver, cuanto antes, los cambios propuestos para Cartagena. El cartagenero del común estaba urgido de ver a alguien trabajando por su ciudad y con beneplácito hoy respaldan lo que viene haciendo el alcalde Dumek Turbay con su ‘dream team’.

Ya lo dijo el gran Michael Jordan: ‘El talento gana partidos, pero el trabajo en equipo y la inteligencia ganan campeonatos’ o, en palabras castizas, no hay gente extraordinaria, hay situaciones extraordinarias que son resueltas por un Dream Team con fuego en el corazón .

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