La caída de Armando Córdoba se veía venir desde el año 2020 cuando se evidenció la desatención de un grupo de adultos mayores que se encontraban en un hogar geriátrico de razón social Atardecer Dorado el cual y que solo tuvo contrato hasta el año 2019.

Un año después, cuando Armando Córdoba, asumió como Secretario de Participación y Desarrollo Social, debía garantizar el convenio a este hogar para poder seguir teniendo en sus instalaciones a 28 adultos mayores; sin embargo, transcurrían los meses y los adultos mayores estaban desatendidos por la administración y en condiciones deprimentes, teniendo en cuenta que el hogar no tenía convenio vigente ni recursos suficientes para mantener a este grupo poblacional,

De esta forma, le tocó asumir a la Gobernación del Departamento y particulares, acciones de caridad para garantizar la alimentación de estas personas. Y fue con una acción de tutela interpuesta por la Red de Veeduría a la Rama Judicial, Vejuca, que se logró a través de un fallo favorable que le garantizaran la atención integral de estos 28 adultos mayores.

Igualmente que se definiera el convenio con el hogar geriátrico o se tomara la decisión de trasladarlos a otros hogares que mantuvieran convenio con el Distrito. Y fue a finales de junio de 2020 que Armando Córdoba se lleva a los adultos mayores a otros puntos de atención y en medio de este cambio fallecen seis de ellos.

Para principios del 2021 el Sindicato de Servidores Públicos de Colombia, SinserpubliColombia, solicitó a esta dependencia un informe de las Ops contratadas en este mismo año. La sorpresa fue mayúscula cuando se evidenció un gasto que superaba los 4 mil millones de pesos. Así mismo, se evidenció que para el programa de Adulto Mayor se contrataron 189 Ops y que habían unos rubros considerables en la contratación de Órdenes de Servicio en esta área.

Al ser publicada esta información en los medios, la veeduría del Adulto Mayor, Adumayor, elaboró un plan de acción para adelantar una investigación en todo lo concerniente a este tema en la ciudad. Y quedó demostrado con fuentes testimoniales y directas la desatención a esta población en Cartagena. A pesar de que el secretario tenía cuatro mesas importantes dentro del programa del Adulto Mayor solamente se había ejecutado una en la que invirtió más del 75 % de los recursos en la misma y avanzando en una sola estrategia.

Con todos estos argumentos, la veeduría y el sindicato, presentaron las denuncias ante los entes de control y concomitante a esto se llevaron debates en corporación edilicia – Junta Administradora Local Industrital y de la Bahía. E igualmente en el Concejo Distrital de Cartagena. Y el elemento fundamental en esta situación fue la participación activa de la ciudadanía en los debates. Lideresas como Maraiana Luna, Jaqueline Perea; veedores como Clara Sumosa, Diana Pereira, Eduardo Ferrer; representantes sindicales como Erick Urueta y periodistas independientes como Carlos Figueroa motivaron a que el concejal Óscar Marín asumiera el liderazgo y propusiera en el Concejo aplicar definitivamente la Moción de Censura.

De esta manera, esto dio eco en la Corporación Edilicia y con todos los elementos de prueba se logró demostrar la incompetencia de Armando Córdoba para solucionar los temas de Adulto Mayor en la ciudad de Cartagena.

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