A los problemas financieros que afronta Transcaribe se le suman hoy con seria preocupación los de casi todas las dependencias del Distrito que no cuentan con fluidez y afrontan graves crisis de liquidez ante las cuales no se vislumbra una solución o respuesta por parte de la administración.

Lo que si está claro es que si por Transcaribe llueve por Edurbe no escampa. Hoy esta entidad afronta un déficit que supera los 24 mil millones de pesos y la única respuesta que han recibido los empleados de esta entidad es la habitual de parte del alcalde que, en lugar de gestionar, los señala y les dice que todos son malandrines e incluso los mismos gerentes que ha puesto el mandatario.

ESO VA NOTICIAS pudo establecer que ya son ocho meses que cumplen los empleados de Edurbe sin recibir su salario y en la misma situación se encuentran los contratistas y proveedores. A esta tensa situación se le adiciona la poca disposición de una administración que poco o nada hace el esfuerzo para ponerse al día y más bien está planteando la posibilidad, a través de la Secretaria de Hacienda, Diana Villalba, su liquidación.

Además de acabar con Edurbe, lo que pretende la administración Dau es probablemente dar por sentado que el informe que planteó esta entidad con relación a la Tasa Interna de Retorno, como veedor o supervisor del contrato con la Concesión Vial, no encuentre asidero alguno y que tome fuerza el informe de la Contraloría cuando señaló que desde el 2015 se había logrado la TIR.

Es de recordar que en su informe Edurbe tras realizar un análisis del contrato y los distintos otrosíes, señaló que la Contraloría no habría tenido en cuenta algunos aspectos a la hora de hacer sus cálculos y que encontró diferencias. Señaló en su oficio que la Contraloría ya había especificado en su informe que le hizo falta información que podría modificar los resultados. Situación esta última que dejó al alcalde como se dice popularmente viendo un chispero.

El Tribunal de Arbitramento avanza y con el paso de los días muy posiblemente el tiempo le dará la razón a quien la tenga. Lo cierto en todo esto es que la administración ha tratado de encontrar la calentura en las sábanas o el muerto río arriba. Y mientras todo esto avanza las estrategias de Dau solo han dejado en evidencia su desconocimiento de la administración pública y lo mal parada que queda la ciudad cuando trata de encontrar una solución a los problemas.

En el lenguaje popular, trata de barrer la basura y la mete debajo de la alfombra; o en el peor de los casos para que mi señora no me siga siendo infiel en el sofa, pongo en venta el sofa y el problema, según Dau, termina.

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