Indiscutiblemente, este es un gobierno que cumple lo que promete y que avanza con hechos concretos en la ejecución de su programa y de su plan de desarrollo. Entre las múltiples obras y proyectos, hay un capítulo que merece especial reconocimiento: el cuidado animal.
Tradicionalmente, la protección de los animales y del ambiente ha sido relegada a un segundo plano en los planes de gobierno, sin recibir los recursos ni la atención que se destinan a escuelas, hospitales o vías. Pero en esta administración la historia es distinta. La promesa de suspender el maltrato animal se ha cumplido con rigor y constancia: se vigila, se sanciona y se rescatan animales en condiciones de sufrimiento, desde caballos como Mohammed hasta perros y gatos que vivían en abandono.
El reemplazo de los caballos de los coches turísticos es otro hito. Más de 100 ejemplares han sido liberados de una vida de trabajo forzado y hoy descansan en potreros y fincas, recibiendo el cuidado que merecen. A ello se suma la decisión práctica y visionaria de sustituir los carros de mulas por motocarros modernos, entregados ya a más de 50 propietarios. Una medida que protege a los animales y, al mismo tiempo, moderniza la movilidad de carga en la ciudad.
Este logro, liderado por la UMATA y respaldado por la Alcaldía, demuestra que el bienestar animal no es un asunto menor, sino parte integral de un modelo de desarrollo que busca dignidad, innovación y respeto. Cartagena avanza, y lo hace mostrando que cumplir lo prometido también significa cuidar a quienes no tienen voz.
Felicitaciones a la alcaldía y a todos sus funcionarios. Y la verdad, una noticia bien importante para destacarla.

