Luego del reporte del comité barrial de emergencia (COMBAS) del sector de Caño de Loro, y el aviso de la Estación de Guardacostas de Cartagena sobre la presencia de una sustancia oleosa en la costa del corregimiento insular, la Oficina Asesora para la Gestión del Riesgo de Desastres de Cartagena (OAGRD), se trasladó hasta el punto junto con la Dirección General Marítima (DIMAR) y Cardique para inspeccionar la situación.

El equipo encontró que cerca de 30 metros de la costa del lugar conocido como playa ‘Caño de Loro – Tierrabomba’, y que sirve de atracadero para lanchas del corregimiento estaban contaminados con una sustancia oleosa de color negro, que a priori fue identificada como residuos de lubricantes para las motonaves. Se tomaron muestras de esta sustancia, que serán analizadas en laboratorio para determinar el tipo de contaminante.

Fernando Abello, director de la OAGRD, estuvo en el sitio, y junto al equipo identificó algunos puntos de dónde podría provenir la sustancia, principalmente talleres dedicados al mantenimiento de las motonaves ubicados en la costa. “Un informe de la visita será remitido a la Dirección General Marítima, al Establecimiento Público Ambiental (EPA) y también a Cardique, quienes se encargarán de determinar el origen de la sustancia.

“En el sitio realizamos un proceso denominado decantación, con el ánimo de identificar la densidad de la sustancia que está contaminando el lugar. Junto con la Armada Nacional, se ubicó una barrera de unos 50 metros de longitud para evitar que, si continúan los vertimientos, se pueda contaminar una mayor porción de la costa. Agradecemos de manera especial a la Armada por su apoyo y a Ecopetrol, que siempre se encuentra con la disposición de ayudar en este tipo de situaciones”, dijo Abello.

La OAGRD llamó la atención para que los procedimientos mecánicos y de mantenimiento de las motonaves en todas las costas de Cartagena se realicen conforme a las normas dispuestas por la Autoridad Marítima Colombiana. “No hay derecho que nuestro ya frágil ecosistema siga siendo vulnerado y mucho más insólito, por los mismos pobladores que se benefician de la fauna marina, ya que para nadie es un secreto que la mayoría de las comunidades costeras viven de la pesca”, puntualizó Abello.

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