Más de 600 cirugías se han dejado de practicar y están paralizadas en el Hospital Universitario del Caribe en la ciudad de Cartagena desde el año pasado. Así lo denunció el veedor y abogado, Erick Urueta Benavides quien señaló además que la gerencia del centro asistencial no tiene una respuesta concreta al respecto.
Asegura Urueta Benavides que, gracias a una fuente al interior del centro asistencial, se evidenció que las cirugías están represadas, según el informe que le suministraron desde hace un mes, situación que, según el veedor se ha generado desde que se encuentra en la gerencia Nicolás Chedraui Alvarino.
«Es preocupante lo que está pasando porque una vez concluyó la intervención de la Supersalud le entregaron la responsabilidad al señor Chedraui y comenzó, como se dice popularmente, Cristo a padecer. Los cartageneros llevan ya varios meses esperando que se adelanten las intervenciones quirúrgicas en el hospital», precisó.
El reporte del HUC da cuenta que en total son 231 cirugías generales que no se han realizado; 196 intervenciones de ortopedias; 20 urologías; 30 de ginecología; 18 vasculares; 2 de neurocirugía; 105 de cirugía plástica; 2 de cirugía maxilofacial y 18 cirugías de otorrinolaringología.
La situación es compleja en este centro asistencial teniendo en cuenta que los usuarios pueden considerar que con una simple reprogramación de su intervención se da respuesta efectiva a la situación. Y la situación es que el represamiento continúa mientras que la administración busca dar solución a la contratación de los especialistas que se requieren para las respectivas cirugías.
De esta situación, asegura el veedor, ya tiene conocimiento la presidencia de la República, la Procuraduría General de la Nación; la Defensoría del Pueblo; el director del Dadis; la Gobernación del Departamento de Bolívar; a la Personera Distrital y al mismo Hospital Universitario del Caribe. «Lo que ha dicho la gerencia del hospital es que a la fecha no hay cirugías pendientes pero se han negado a entregarnos la documentación que certifique lo que él está diciendo pero una fuente fidedigna nos suministró la información», sostuvo Urueta.
De llegar a comprobarse esta situación que se presenta en el HUC se estaría afectando el derecho fundamental a la vida, a la dignidad humana y a la integridad personal de los usuarios del centro asistencial. «El defensor del Pueblo ofició el pasado 13 de enero al HUC para que le suministren información sobre las 626 cirugías teniendo en cuenta que no hay acceso oportuno a los servicios médicos y que las barreras no sean un obstáculo para poder gozar de estos derechos fundamentales», argumentó el veedor.
El gerente Nicolás Chedarui, sino suministra la información que se le solicita, estaría incurriendo en conductas omisivas y disciplinarias. La intervención de la Supersalud terminó a mediados del año pasado y hay hoy un sinnúmero de quejas por parte del sindicato de la salud en torno al manejo que le viene dando la nueva gerencia al centro asistencial.
«Hay denuncias contra el gerente teniendo en cuenta que en una intervención en la Asamblea Departamental sugirió que el HUC debía liquidarse. Lo que no se entiende es si la intervención concluyó con éxito ahora viene este señor de manera irresponsable a decir que se debe liquidar», sostuvo Urueta. Finalmente, mediante oficio que llegó ayer y que está en manos de la veeduría, la presidencia de la República le solicitó al Ministerio y a la Supersalud que se apersonen de la situación.
Al respecto el Hospital Universitario no ha emitido ninguna comunicación.

