El largo Yoooooo que el alcalde Dau le dio a un post de Lidy Ramírez cuando ella planteo en días pasados a través de las redes: “Y si nos proponemos cambiar a los congresistas del departamento de Bolívar, quien se le mide?”,  dejó entrever esto que su propuesta anticorruptiva va más allá y tiene un anhelo de hacer parte de esa misma clase política que él tanto ha cuestionado. La respuesta duró unas cuantas horas. Luego la borró.

Pero esto evidenció que nuevamente su discurso en contra de los políticos se quedó sin piso y sus cimientos se vuelven resquebrajar. El anhelo del mandatario distrital, según lo ha dejado ver, es intentar llevar una lista de su grupo político en los próximos comicios electorales para el Congreso de la República.

Y más allá de si tiene o no experiencia política, que son parte de los argumentos que esboza el mandatario cuando le tocan el tema, los entendidos, evidencian que la estrategia de Dau fue casi que una carambola a tres bandas. Le cerró la puerta en la cara a los políticos tradicionales y los clanes en la ciudad y se apoderó de cargos, Ops y demás con los que puede garantizar una importante votación para quienes hagan parte de la lista de su movimiento político.

Dau para muchos ‘peló el cobre’ y demostró que, aunque quiere mantener la distancia de la clase política, metido en el poder le ha llamado la atención el querer mantener la hegemonía. Y lo hace con uno que otro cuestionado como la exzarina anticorrupción Lidi Ramírez quien aspiraría a la Cámara de Representantes y se habla de que su hijo quien estaría encabezando la lista al Senado y del mismo Armando Córdoba, Secretario de Participación Ciudadana.

La batalla ha comenzado y el mandatario ha quedado en evidencia. Todo su discurso se transforma en aspiraciones políticas y en repetir las mismas acciones que tanto cuestionó como es el cambio de puestos y Ops por votos. La lista del mandatario no la tiene fácil y se enfrenta a verdaderos ‘caciques’ electorales que muy seguramente le van a dar la pelea de poder a poder.

Los entendidos consultados por ESO VA NOTICIAS señalan que si hay algo que se deteriora y se agota rápidamente es el discurso y más aún cuando este no va a acompañado de actos que garantizan acciones concretas contra la corrupción. Y así los áulicos de Dau no lo quieran reconocer, los casos más recientes como el de la exprimera dama Cynthia Pérez Amador o el de la misma Lidy Ramírez, dejan en evidencia que las cosas no se hicieron bien, y que por más que se intente escudar o justificar no va a encontrar respuestas para sus propios actos de corrupción.

Los problemas de la ciudad no encuentran soluciones ni planteamientos por parte de la administración distrital como es el caso de los peajes o de los macro proyectos de Cartagena; sin embargo, desde ya se vislumbra el anhelo de un mandatario que anhela llevar senadores y representantes a la Cámara. Falta mucha tela por cortar; sin embargo, a un año de las elecciones, la administración ya evidencia un balance que no le es nada favorable y que no pinta nada bien para un alcalde que demuestra que ‘de buenas intenciones también está empedrado el camino al infierno’.

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