El próximo 29 de junio está marcado en el calendario electoral como el comienzo de la Ley de Garantías. Será este el último año para las actuales administraciones y traten de dar cumplimiento a sus planes de gobierno. En el caso particular de Cartagena concluir obras y proyectos que, paradójicamente, encontraron en la actual administración talanqueras y tropiezos.
Líderes y expertos aseguran que si en tres años no se vieron avances en La Heroica, en un año electoral mucho menos. Señalan con desconcierto que el desconocimiento de los procesos de administración pública de este gobierno han sido notorios y se han convertido en el principal obstáculo para que la ciudad avance.
Desde el comienzo de año, en el mes de enero se tendrá que dar la normal apertura de presupuesto; luego, si ya están listos, la presentación de proyectos ante la Unidad Asesora de Contratación para dar inicio al proceso de licitación pública (normalmente este proceso, en términos normales, dura dos o tres meses pero en esta administración han demostrado el desconocimiento total).
El presupuesto del Distrito de Cartagena para el 2023, el año de cierre de la administración del alcalde William Dau Chamat, se proyecta en $2.8 billones, distribuidos así: para inversión, $2.2 billones (78,52%); para gastos de funcionamiento, $544 mil millones (19.38%); y para servicio a la deuda, $58 mil millones (2,09%). Si todo avanza como es debido, en abril se estarían adjudicando varios de estos proyectos que Cartagena requiere con urgencia.
Los retos están relacionados con puestos de salud, el alcantarillado de Bayunca, reparcheo de vías, escenarios deportivos y la infraestructura pública en general que requiere la ciudad. A lo anterior se le suma la poca inversión social de un gobierno que ha sido seriamente cuestionado por parte de Cartagena Cómo Vamos y, en su momento, un mandatario que bajó la cabeza y aceptó.
Consultados varios de los concejales en la ciudad coinciden en señalar que a la administración le aprobaron los recursos y presupuestos para comenzar a trabajar desde los primeros días de enero y, con sorpresa, ven que hoy 5 de enero aún no han sido convocados a sesiones extras a fin de iniciar acciones tendientes a la aprobación de los proyectos que requiere cuanto antes la ciudad. «Si el alcalde no llega a cumplir con las obras que requiere Cartagena en este 2023 lo más seguro es que salga a los medios aliados a decir que los responsables de que no lo logró somos los concejales», precisó uno de los cabildantes quien prefirió mantener su identidad bajo reserva.
En Los Cerezos aún aguardan la inversión
Y es que la ciudadanía se cansó de las ‘promesas de cumbiambera’ de un gobierno distrital que se promovió como la administración del cambio. Un ejemplo de ello es lo que ha ocurrido con la comunidad del barrio Los Cerezos donde aún aguardan la inversión de un Distrito que prometió que lo haría en 2021 y hasta el momento no ha pasado nada.
Líderes como Yesid Torres señalaron que el Secretario de Infraestructura se comprometió con colocar la mano de obra calificada y el material para intervenir tres calles, pero no hubo más respuestas sobre estos proyectos.
“El mismo secretario vino a la comunidad, implementó una modalidad de pavimentación conjunta, varias empresas privadas y el Distrito; la gente se alegró mucho porque solo se debía aportar la mano de obra no calificada por eso se hicieron actividades y se recogió un dinero pero no hubo más noticias. Nos delegaron a un ingeniero, vino dos veces y después se perdió, y es muy triste que se burlen de las comunidades”, dijo el dirigente comunal.
El descontento es generalizado y ha crecido en la ciudad, a tal punto que la imagen desfavorable del alcalde crece mes tras mes. El reto que tiene por delante el alcalde es grande y en lo que todos coinciden es que Dau y su administración logre ponerse al día con las obras y un plan de gobierno que poco o nada se ha visto en la ciudad.



