El ambiente político está enrarecido en Cartagena de cara al Concejo Distrital teniendo en cuenta que la administración, a fin de evitar la aplicación de moción de censura en contra de la secretaría del interior Ana María González, denunció que hay concejales presuntamente implicados en redes de prostitución infantil.
La situación que se han planteado veedores y líderes en la ciudad es que se sepan cuanto antes los nombres porque la ciudad de Cartagena está, como se dice popularmente, durmiendo con el enemigo. Y añaden un interrogante fundamental ante esta situación: ¿Con qué ética y moral un concejal inmerso en delitos de redes de prostitución infantil y trata de personas co-administra a Cartagena y anhela reelegirse?
El veedor y sindicalista Erick Urueta Benavides sostuvo que se hace imperativo para la administración distrital que de a conocer los nombres de los concejales inmersos presuntamente en estos delitos pues de lo contrario siguen sumando hechos de corrupción con los que simplemente insisten en ‘joder’ a la ciudad. “Un argumento como este para salvarle el pellejo a la secretaria del interior no puede ser un juego. Esto que ha pasado es grave. Siguen hundiendo a la ciudad en la corrupción y la desidia”, precisó el veedor.
Hasta el momento el silencio ha reinado por los lados de la administración en torno a este tema y la Fiscalía General no ha anunciado una investigación a este respecto. Se espera que, por el bien de la ciudad, el Distrito denuncie y que no utilizara este argumento para presionar al gobierno y evitar la moción. “Los mismos concejales que tienen sus hijos deben exigir que la alcaldía de a conocer los nombres de estos cabildantes inmersos presuntamente en estas conductas delictivas”, puntualizó.
“Incoherencia en el Gobierno para controlar el Centro Histórico”: colectivo
De otra parte, y a través de un comunicado de prensa, el colectivo Centro Histórico ha solicitado a la administración distrital que corte de raíz los problemas que generan los comercios de alto impacto nocturnos, en vez de realizar operativos costosos y que desgastan más la imagen negativa de la ciudad. Las Secretarías del Interior y Planeación tienen competencia para hacerlo, exigiendo licencias de curaduría y actividades acordes con el uso del suelo del centro histórico.
“En estos términos lo señala el Colectivo de Residentes Somos Centro Histórico, al indicar que durante la presente administración distrital se han incrementado los casos de violación al uso del suelo y el funcionamiento de establecimientos sin licencias de curaduría, ello, consecuentemente genera problemas de explotación sexual, microtráfico, inseguridad, irrespeto al patrimonio arquitectónico y normas de convivencia ciudadana”, precisa el comunicado.
Se pregunta el Colectivo, cómo se explica que la Secretaría del Interior que por intermedio de las inspecciones de policía tiene la competencia para cerrar los comercios que carecen de licencias de curaduría, no aplica la norma siendo que ninguno de los negocios que acogen las actividades que ofrecen servicio sexual en el Centro Histórico cuentan con dicha autorización. Mientras, la explotación sexual reina en la zona.
En materia de certificados para el uso del suelo, la responsabilidad es de la Secretaría de Planeación, sin embargo, esta administración ha dado vía libre a actividades no permitidas en el Centro Histórico, violándose así normas que protegen el patrimonio, que controlan el orden público y garantizan la convivencia ciudadana para residentes y turistas.
Igualmente, señala el Colectivo, en la actualización de la norma, PEMP Centro Histórico, la Secretaría de Planeación tampoco tiene contemplado detener la proliferación de esas actividades. Por ello, solicitan coherencia y articulación entre las entidades, si realmente se quieren evitar los altos impactos negativos en el lugar.
Puntualiza el Colectivo que los residentes, hoy se sienten robados con el altísimo pago de los impuestos como el predial, a cambio de no poder salir siquiera a la calle en las noches a causa de esas actividades de alto impacto.
Piden que en la jornada nocturna se cuente con una verdadera y permanente presencia de las autoridades y la Policía, la cual, solo existe de manera coyuntural y esporádica. Al tiempo que solicitan un programa para recuperar una noche cartagenera, cultural y sostenible, la que siempre existió, y era parte del encanto y la marca de la ciudad.

