Tras la salida a bolsa de Nubank en Wall Street, su CEO y fundador, David Vélez, se convirtió ayer en el colombiano más rico del mundo, según Forbes. Con esta salida, la empresa alcanzó una valorización de 48.000 millones de dólares y se posicionó como la entidad financiera más valiosa de Latinoamérica. Con ello, el patrimonio del paisa Vélez, según estima Forbes, llegó a 10.200 millones de dólares con apenas 40 años. Esto le convierte en el colombiano con la mayor fortuna.

¿QUIÉN ES DAVID VÉLEZ?

David Vélez, nació en Medellín el 2 de octubre de 1981 en el núcleo de una familia de emprendedores paisas. Desde muy pequeño, David sintió un llamado hacia el mundo del emprendedurismo. El mantra de su familia era “hay que emprender, hay que hacer el propio camino”. Su primer trabajo lo tuvo a los cuatro años de edad, en la fábrica de uno de sus tíos, en la que seleccionaba y organizaba botones. Ganaba poco, pero esta fue la piedra angular de su primera inversión.

A los 19 años su meta estaba clara y el objetivo de crear empresa no salía de su mente. En el 2010 se aboca a estudiar un MBA en su alma mater, Stanford. Un año después, Sequoia Capitals, la empresa norteamericana de capital de riesgo, lo contrata para ser el responsable de las inversiones en LATAM y liderar el proyecto de abrir una oficina en Sao Paulo (Brasil). Fue precisamente en Sao Paulo donde comenzaría su camino de emprendedor. Una experiencia terrible le daría la idea para su proyecto.

Al llegar a la ciudad, se dirigió a una sucursal bancaria para abrir una cuenta de ahorros. La experiencia fue una verdadera pesadilla. Para ingresar a la sucursal, custodios de seguridad lo recibieron armados y quedó atrapado entre las puertas giratorias y los detectores de metales. “Me sentí como un criminal, y lo único que quería era acceder a uno de sus servicios”, describe Vélez. Una vez que se convirtió en cliente, Vélez se enfrentó a tarifas abusivas, tasas de interés altísimas y un servicio al cliente pésimo.

NACE NUBANK

En mayo de 2013 decidió fundar Nubank. Se dedicó, entonces, a buscar socios que compartieran su visión y con habilidades complementarias para fundar la compañía. Así fue como conoció a la brasileña Cristina Junqueira y el americano Edward Wible. También buscó el apoyo de inversores que entendieran el potencial de lo que una empresa como Nubank podía lograr y recibió una inversión inicial de Sequoia Capital y Kaszek Ventures por 2 millones de dólares.

Ayer Nubank comenzó a cotizar ayer en la Bolsa de Nueva York, con un precio de salida de 11,25 dólares, un 25 por ciento, por encima de los 9 dólares fijados la noche anterior y que suponían el extremo más optimista de una horquilla que había sido previamente rebajada.

Una semana antes del debut, como apunta Efe, cuando el temor a la variante ómicron del coronavirus asoló los mercados, la empresa recortó sus proyecciones de llegar a un tamaño 50.000 millones de dólares, pero algunos analistas apuntaron que quizás se debía a una baja demanda.

Nada más lejos de la realidad: esta «fintech» creada hace menos de una década en Brasil como una alternativa para su concentrado ecosistema bancario se disparó en bolsa, superando al ente más grande de la región, Itaú, y al número dos, Bradesco.

(EL TIEMPO – PORTAFOLIO – EFE)

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