Colombia estrena Guía de Integridad Informativa para enfrentar la desinformación en época electoral
En un tiempo en el que la desinformación, la manipulación digital y los discursos de odio pueden viralizarse en segundos, la Comisión de Regulación de Comunicaciones (CRC), la Registraduría Nacional del Estado Civil, el Consejo Nacional Electoral (CNE) y la Misión de Observación Electoral (MOE) presentan la Guía de Integridad de la Información en Contextos Electorales, un documento que reúne orientaciones técnicas, pedagógicas y normativas para proteger la conversación pública durante procesos electorales.
La Guía está dirigida a los actores clave en la formación de opinión durante las elecciones: partidos políticos, candidatos y campañas, periodistas y medios de comunicación y generadores de contenido; así como servidores públicos y academia que trabajan temas de libertad de expresión, derechos digitales y comunicación política.
Una respuesta estratégica a los riesgos actuales
El documento surge como respuesta a preocupaciones crecientes: la desinformación, los contenidos falsos que se viralizan con gran velocidad y los discursos de odio se amplifican con mayor frecuencia en campañas políticas, según expertos de inteligencia artificial y otras tecnologías digitales.
Ante este escenario, la CRC, mediante su Sesión de Contenidos Audiovisuales, junto con la Registraduría Nacional del Estado Civil y el Consejo Nacional Electoral (CNE), y con el acompañamiento técnico de la MOE, desarrollaron esta Guía con el fin de orientar y prevenir la manipulación de la información en el sistema democrático colombiano, protegiendo la discusión pública, el pensamiento crítico y el voto informado como pilares fundamentales de nuestra comunicación política.
Qué contiene la Guía
La Guía de Integridad de la Información en Contextos Electorales reúne, en un solo documento, recomendaciones concretas que integran los aportes de diferentes instituciones expertas en democracia, comunicación digital y libertad de expresión. Su objetivo es ofrecer pasos claros y prácticos para fortalecer el criterio informativo y consumo de información en periodos electorales, así como evitar errores y malas prácticas.
La Guía está organizada en cinco capítulos:
1. Veracidad: Explica por qué este principio es esencial en democracia y ofrece pautas sencillas para verificar datos, evitar rumores y desmentir información falsa.
2. Imparcialidad: Aclara cómo distinguir hechos de opiniones y cómo reducir sesgos para comunicar de manera equilibrada durante los procesos electorales.
3. Ecosistema informativo: Describe cómo circula hoy la información entre medios y plataformas digitales, y aborda riesgos como la desinformación, los discursos de odio, las burbujas informativas y el uso inadecuado de la inteligencia artificial.
1. Marco normativo electoral: Explica, en lenguaje claro, las reglas que aplican a la información y a la publicidad electoral, así como el rol del CNE, la Registraduría y la CRC en garantizar procesos transparentes.
2. Alfabetización mediática: Presenta habilidades básicas para analizar e interpretar contenidos, identificar manipulaciones y fortalecer el criterio ciudadano frente a la información en época electoral.
Un compromiso compartido con la democracia
Las entidades aliadas subrayan que esta Guía es una invitación a proteger la conversación pública, reducir la influencia de contenidos manipulados y fortalecer la confianza en los procesos electorales.
“Ponemos esta Guía al servicio del país para fortalecer la conversación pública y blindar la confianza en los procesos democráticos. La calidad del debate electoral determina la elección informada. Agradecemos a la Registraduría por el trabajo conjunto y a la MOE por su valioso aporte técnico”, señaló el comisionado de la CRC.
Por su parte, la Registraduría destacó que el documento también representa una herramienta útil para los votantes y actores políticos: “La información clara y verificable es un derecho ciudadano. Esta Guía aportará a un debate electoral más transparente, libre de discursos de odio y de manipulación. Agradecemos al CNE y a la CRC por su dedicación en este esfuerzo colectivo”.

