Cinco capturas en el municipio de Envigado se convirtieron en la pieza clave para comenzar a darle orden al rompecabezas en el que se ha convertido el crimen del fiscal antimafia paraguayo Marcelo Pecci en la isla de Barú, el pasado 10 de mayo cuando disfrutaba de su luna de miel y descansaba en una playa privada.

El intenso trabajo de los investigadores y las labores conjuntas entre las autoridades paraguayas, estadounidenses y colombianas parece haber dado resultado y tener un norte claro. Lo que se estableció es que la tarea se le encomendó a un grupo de sicarios del interior del país. En el hecho habrían participado, según las autoridades, cuatro colombianos y un venezolano.

Según lo informa la revista SEMANA la transacción para realizar este crimen habría sido de alrededor de 120 mil dólares, unos 500 millones de pesos. Los capturados tendrán que responder por los delitos de homicidio agravado y porte ilegal de armas. Las investigaciones comenzaron desde el mismo instante en que se registró el hecho y se basó en entrevistas a personas alojadas en el hotel. Dos de los sicarios, revela la publicación, habrían ocupado habitaciones en este lugar.

FUENTE SEMANA

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