La reciente caída del dólar frente al peso colombiano trae consigo escenarios de cambios que se sienten en la vida diaria de Cartagena.
Para muchos hogares y empresas locales, esta coyuntura abrirá la puerta a nuevas oportunidades: los productos importados se vuelven más accesibles, el turismo nacional se fortalece y cada vez más colombianos eligen nuestra ciudad como destino para disfrutar de su historia, cultura y playas. Es un momento que invita a valorar lo nuestro y a redescubrir la riqueza que Cartagena ofrece.
LOS DESAFÍOS
Al mismo tiempo, no podemos dejar de lado los desafíos que esta situación plantea. Los exportadores reciben menos ingresos por sus ventas al exterior, las familias que dependen de remesas ven reducido su poder adquisitivo y los visitantes internacionales perciben la ciudad más costosa. Estos efectos nos recuerdan la importancia de acompañar a los sectores más vulnerables y de trabajar unidos para que nadie quede atrás.
Cartagena asume entonces el desafío de convertir esta coyuntura en un impulso hacia un desarrollo más equilibrado. La clave estará en fortalecer el mercado interno, apoyar a quienes se ven afectados y seguir mostrando al mundo la alegría y el talento de nuestra gente. La caída del dólar es un reto, sí, pero también una oportunidad para crecer juntos y reafirmar el orgullo de ser cartageneros.

