Desde hace 10 años, la Corporación Autónoma Regional del Canal del Dique (Cardique) ha trabajado en la verificación de la presencia del Caracol Gigante Africano (Achatina fulica), una especie que representa un peligro para la salud de la población humana, pues su baba alberga parásitos sirviendo de vector que pueden generar complicaciones del sistema nervioso y daño intestinal.

En los últimos días, personal de Cardique atendió el llamado de habitantes de la Zona Norte de Cartagena y del municipio de Turbaco, quienes alertaron sobre la presencia de Caracol Gigante Africano.
Los funcionarios de Cardique llegaron hasta el condominio Mar Abierto ubicado en la Zona Norte de Cartagena donde se hallaron varios ejemplares que fueron sometidos a jornadas de control y extinción.

De acuerdo con Adolfredo Cabarcas, profesional del área de Fauna, en las dos visitas se hallaron más de 400 individuos en zonas verdes y se realizó el protocolo para la disposición final. “Usando implementos de protección (tapabocas y guantes) se recogieron los individuos en bolsas plásticas, pero previamente se les roció sal de cocina en su cuerpo con la finalidad de provocarles la deshidratación. Posteriormente, se abrió un hueco en la tierra de aproximadamente 60×60 centímetros, y allí se dispusieron finalmente”, indicó Cabarcas.

El Caracol Gigante Africano es hermafrodita, lo que implica que por cada individuo se puedan obtener entre 300 y 400 huevos por cada ejemplar. “Dadas las características ecológicas y biológicas de la especie, una vez se establece, difícilmente se puede erradicar; es capaz de sobrevivir en condiciones adversas y puede aumentar rápidamente el tamaño de sus poblaciones alimentándose de hojas, líquenes, algas, hongos y animales en descomposición”, indicó.

El Caracol Gigante Africano no tiene depredadores.
¿Por qué el Caracol Gigante Africano es una amenaza?

  • Trasmite parásitos y bacterias que pueden causar la muerte a personas o animales. A través de su baba este caracol causa graves enfermedades en el sistema nervioso central como la meningoencefalitis eosinofílica y digestivas como la ileocolitis eosinofílica. Además, desplaza especies nativas y causa daños irreparables a nuestros ecosistemas, dado que sobrevive en todos los climas.
    Acaba con cultivos, generando grandes pérdidas económicas.
    Cardique te invita a escribir al correo electrónico contactenos@cardique.gov.co para más información en caso de alerta.

El Gobierno Nacional a través del Ministerio de Ambiente estableció las medidas de control para esta especie, mediante la Resolución 654 de abril 7 del 2011.

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