Bukele comienza su polémico segundo mandato con poder total pero con pobreza en alza y persecución a opositores y periodistas. La captura de líderes sociales y un discreto apoyo internacional marcarán la segunda toma de posesión del popular presidente salvadoreño, reelegido a pesar de prohibiciones constitucionales
Nayib Bukele ordenó el despliegue de miles de soldados y policías en Apopa, un suburbio obrero de la capital San Salvador, cinco días antes de su segunda toma de posesión como presidente de El Salvador. Luego llenó su cuenta X con fotos del despliegue y anunció, una vez más, persecución de delincuentes.
También, de forma más discreta, el ejército salvadoreño empezó a desplegar decenas de soldados por el centro de la ciudad, donde este sábado Bukele jura su segundo mandato, al que accedió tras ser reelegido con abrumadora mayoría a pesar de mandatos constitucionales que prohíben el ejercicio de dos términos presidenciales consecutivos.

