La situación del Estadio de Blas de Lezo, más conocido como el “campo del York” , no es diferente a las del resto de escenarios deportivos en los barrios de la ciudad. Es grave.

Sus paredes colapsan con el paso de los días. ESOVA NOTICIAS constató lo que viene ocurriendo en este estadio y luego de abordar a la comunidad se llega a la misma conclusión: durante más de 20 años se han dedicado a cuidarlo, muchas veces sin la ayuda estatal y principalmente esta administración que, según los líderes, los llenó de falsas promesas y expectativas.

Pipe Ramos, uno de los dolientes del estadio manifestó que la directora del Ider, Viviana Londoño, se comprometió el año pasado a intervenir el estadio, anunciando para ello la inyección de un buen capital. “Hasta el sol de hoy no ha aparecido. Toda la plata que se le ha metido al estadio es de la comunidad porque el IDER no ha hecho absolutamente nada. Mira como están las paredes, en cualquier momento se caen y lo que nos preocupa es que vayan a cerrarlo como pasó con El Socorro. Si lo cierran es por culpa del IDER”, sostuvo Ramos quien junto con la comunidad le lanzaron la pregunta a la funcionaria: ¿Dónde está la plata que deben invertir en los escenarios?

CONFLUYEN UNOS 400 JÓVENES

En este estadio practican jóvenes del sector y zonas aledañas, béisbol, fútbol, kickball y sóftball. Son aproximadamente unos 400 jóvenes que practican durante día y noche. Se dedican a divertirse y a practicar su deporte favorito. “No vamos a permitir que nos cierren el estadio. El distrito tiene la responsabilidad de arreglarlo. No es justo que dejen de practicar muchos jóvenes que ven en el deporte su estilo de vida”, señaló Roberto Orozco, miembro de la JAC del barrio.

ESOVA NOTICIAS ha recorrido hasta el momento tres escenarios deportivos: El Socorro, Las Gaviotas y Blas de Lezo. La radiografía de lo que sucede es la misma. Una comunidad indignada por lo que está pasando con el deporte. Aseguran que la administración está de espaldas a los escenarios y no hay una estrategia para el mantenimiento de los mismos.

El único escenario que se encuentra con alguna mejoría es el del Nuevo Bosque, que fue entregado completamente nuevo en el gobierno de Dumek Turbay, en el año 2016. Y esto, por las disposición de la comunidad y los clubes que lo utilizan para mantenerlo bien, sin ninguna ayuda del IDER.

“El IDER solo pone administradores en los escenarios que muchas veces no gestionan los recursos, se conforman con ganar un sueldo, pero no hacen nada por tratar de que el escenario esté en perfectas condiciones… añadió uno de los miembros de la Junta de Vecinos del barrio.

El panorama de los estadios menores de la ciudad, sigue siendo aterrador, no hay claridad de los más de dos mil millones de pesos que presuntamente se tomaron para hacerle mantenimiento a los escenarios el año anterior. La ciudadanía necesita respuestas, y esas son las que no hay de parte de la administración Distrital, en este caso del IDER.

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