El alcalde de Cartagena, Dumek Turbay, salió en defensa del Cuerpo de Bomberos de la ciudad tras las críticas y señalamientos surgidos por la atención del incendio de grandes proporciones registrado recientemente en el almacén de razón social Gigante del Hogar, al tiempo que cuestionó a quienes, según afirmó, han intentado sacar provecho político de una tragedia que afectó a comerciantes, trabajadores y familias cartageneras.
“En momentos de dificultad, la ciudad necesita verdad, solidaridad y responsabilidad. Resulta lamentable que algunos intenten hacer politiquería con el dolor ajeno, aprovechando una tragedia para desinformar, sembrar dudas e incluso difundir versiones alejadas de la realidad”, expresó el mandatario distrital, quien aseguró que este tipo de comportamientos ya se han visto durante otras emergencias ocasionadas por las lluvias.
Turbay explicó que un incendio de esta magnitud no se combate únicamente con agua y equipos, sino que requiere preparación, experiencia, coordinación interinstitucional y una estrategia cuidadosamente diseñada para proteger vidas humanas y evitar una propagación mayor de las llamas. “Es fácil observar una emergencia desde la distancia y preguntarse por qué no se resuelve más rápido. Lo verdaderamente complejo es comprender todo lo que ocurre cuando hombres y mujeres arriesgan sus vidas frente al fuego”, manifestó.
El alcalde destacó que, desde el inicio de la emergencia, los bomberos encontraron un escenario altamente complejo debido a la presencia de materiales combustibles y riesgos que debían ser evaluados en tiempo real. Por esta razón, se activaron protocolos especiales y se solicitó el apoyo de unidades de otros municipios, entre ellos Turbana, Turbaco y organismos vinculados al sector portuario, además de personal que acudió voluntariamente estando fuera de turno.
Asimismo, recordó que la duración de una emergencia de este tipo depende de factores como los materiales involucrados, las condiciones ambientales, la intensidad del calor, los riesgos eléctricos y la estabilidad de las estructuras comprometidas. A ello se suma la necesidad de garantizar un abastecimiento permanente de agua y una adecuada administración de los recursos disponibles durante las labores de extinción.
“Por encima de cualquier consideración técnica, siempre estará la protección de la vida humana”, afirmó Turbay, al subrayar que los bomberos enfrentan temperaturas extremas, humo, posibles explosiones y el riesgo de colapso de estructuras. Según señaló, cada decisión operativa tiene como prioridad salvaguardar tanto al personal de emergencia como a las personas que permanecen en los alrededores de la zona afectada.
Finalmente, el mandatario expresó su solidaridad con quienes sufrieron pérdidas materiales y reiteró su reconocimiento a los organismos de socorro. “Un incendio no es un espectáculo ni una oportunidad para obtener réditos políticos. Es una emergencia que exige respeto, unidad y reconocimiento hacia quienes arriesgan su vida para proteger la de los demás. Cartagena reconoce y valora la labor de sus bomberos”, concluyó.
