Mientras avanza el debate sobre un crédito público por hasta $150 mil millones para financiar proyectos estratégicos en Cartagena, el alcalde Dumek Turbay fue enfático en un punto: los recursos destinados al acueducto de Barú Pueblo no están en negociación.
La obra, que contempla una inversión cercana a los $46 mil millones, busca llevar agua potable a una comunidad que por décadas ha dependido de carrotanques y pimpinas para abastecerse, una situación que el mandatario calificó de inaceptable en pleno siglo XXI.
“Barú lleva 70 u 80 años esperando algo tan básico como abrir una llave y que salga agua”, expresó Turbay, al insistir en que el acceso al líquido vital representa una deuda histórica con los habitantes de la isla.
El pronunciamiento se produce en medio de la discusión que cursa en el Concejo Distrital sobre la autorización para contratar una nueva operación de crédito. Sin embargo, el alcalde dejó claro que el proyecto del acueducto seguirá siendo una prioridad dentro de los planes de inversión de la administración.
Más allá de la financiación, Turbay destacó que la discusión del empréstito será abierta a la ciudadanía. Para ello se realizará una audiencia pública en la que líderes comunales, organizaciones sociales y concejales podrán presentar iniciativas y necesidades de sus comunidades.
Según el mandatario, la intención es que el crédito permita incorporar proyectos que respondan a las prioridades de los barrios y corregimientos, sin limitar desde el inicio la destinación de los recursos a una lista rígida de obras.
Con este panorama, el debate no solo gira alrededor de un nuevo préstamo para la ciudad, sino también sobre la posibilidad de saldar deudas históricas como la de Barú, donde el acceso permanente al agua potable sigue siendo una de las principales demandas de la comunidad.
