El pulso jurídico entre el alcalde de Cartagena, Dumek Turbay, y el comunicador Giorgio Di Feo terminó con un fallo categórico: la justicia le dio la razón al mandatario. El Juzgado Segundo Civil del Circuito revocó la decisión inicial y ordenó tutelar sus derechos al buen nombre, la honra y la rectificación.
La sentencia no deja dudas: la publicación en Instagram excedió la crítica legítima y se convirtió en una imputación sin pruebas, al insinuar corrupción y proyectar irregularidades administrativas. El despacho concluyó que la información fue parcializada y presentada de manera incompleta, induciendo a error a la ciudadanía.

El juez ordenó a Di Feo rectificar en condiciones de equidad, con el mismo alcance y difusión que el video original. Además, aclarar que no existe decisión judicial, disciplinaria, fiscal o penal que respalde acusaciones de corrupción contra Turbay.
El fallo marca un precedente en el debate digital: la libertad de expresión protege la crítica, incluso la severa, pero no ampara la difusión de hechos sin sustento. En este pulso, Dumek Turbay se impuso y logró que la justicia reconociera la necesidad de equilibrio informativo frente a ataques que afectan la reputación de un servidor público.
Es de recordar que la vida de Giorgio Difeo dio un vuelco inesperado cuando, a punto de casarse en Italia, descubrió a su prometida con su mejor amigo de infancia. El golpe lo llevó a dejarlo todo y emigrar a Cartagena, donde encontró un nuevo rumbo entre lágrimas, actuación y campañas de moda. Aunque esa traición marcó una herida profunda.
