Miembros de la Patrulla Púrpura de la Policía Metropolitana de Cartagena se trasladaron hasta la residencia de la joven que fue víctima de los llamados “depredadores sexuales” en el municipio de Turbaco. La presencia de esta unidad especializada busca brindar acompañamiento inmediato y garantizar que la denuncia sea atendida con rigor.
En el encuentro, la víctima relató a las autoridades los pormenores y detalles del ataque, aportando información clave para el inicio de las investigaciones. Este paso es fundamental para que el caso avance en la vía judicial y se logre identificar y sancionar a los responsables de la agresión.

La intervención de la Patrulla Púrpura también tiene un propósito simbólico: enviar un mensaje de respaldo a las mujeres que han sido vulneradas y que muchas veces callan por miedo o desconfianza. La idea es que este caso se convierta en el inicio de una cadena de denuncias que permita visibilizar la magnitud del problema y frenar la impunidad.
Las autoridades han reiterado que la denuncia es una herramienta esencial para combatir la violencia de género. Sin la voz firme de las víctimas, los agresores continúan actuando en la sombra. Por eso, se insiste en que las mujeres se paren firmes frente a estos actos y encuentren en las instituciones un aliado para su protección.

El caso de Turbaco no solo representa un hecho doloroso, sino también una oportunidad para fortalecer la confianza en la justicia y en la acción policial. La sociedad cartagenera y bolivarense debe entender que la lucha contra la violencia sexual requiere valentía, denuncia y acompañamiento institucional, porque solo así se podrá garantizar que estos crímenes no queden en silencio ni sin castigo.
