Por Yesira Mendoza Santana (*)
Siguiendo el curso del Calendario Electoral Comunal de este año 2026 en Colombia, el último domingo del mes de septiembre, tal como lo establece la Ley 2166 de 2021, se llevará a cabo en todo el país las Elecciones de Dignatarios de las Federaciones de Acción Comunal, organismos de acción comunal de tercer grado y cuya jurisdicción corresponde por regla general al respectivo departamento, o a los municipios de categoría especial y primera categoría con división en comunas y corregimientos, como es el caso del departamento de Bolívar y el distrito de Cartagena.
Los dignatarios de estas organizaciones (Federaciones de Acción Comunal), al igual que en las ya electas: Juntas de Acción Comunal y Asociaciones de Juntas de Acción Comunal, son elegidos para un periodo de 4 años y sus integrantes deben ser hombres y mujeres, garantizando la participación de éstas últimas en cada órgano que corresponde a la estructura de la organización.
Suele pasar, que la organización comunal cumpla con la disposición legal de elegir la cuota de mujeres, sin que eso constituya un poder decisorio real de las mismas, ello solo puede existir, cuando las mujeres dignatarias entienden que no solo son beneficiarias de derechos, sino sujetas de decisión, liderazgo y transformación territorial.
Como dato curioso, en el distrito de Cartagena, las tres Asociaciones de Juntas de Acción Comunal recién elegidas, son presididas por hombres; así mismo, quienes ostentan el cargo de presidentes a las Federaciones Comunales de Cartagena y Bolívar, lo son. ¿Será que no nos atrevemos?, será que, ¿continua la estigmatización de que solo podemos ser vicepresidentas y secretarias? o peor aún, ¿continúan las barreras invisibles que nos relegan a roles tradicionalmente asociados al cuidado, la organización documental o la asistencia?
Mujeres comunales, Los organismos comunales han sido históricamente espacios masculinos, nuestra llegada a la presidencia, comisiones de trabajo o secretarías ejecutivas representa una ruptura de brechas de género, pero debemos hacer que las cosas sucedan, debemos atrevernos y ejercer nuestra autonomía; una autonomía plena que integre los ámbitos político, económico y físico.
Siendo conscientes de que el liderazgo comunal nos da la capacidad de concertación y negociación con los gobiernos locales, nos da poder para decidir sobre obras y proyectos para nuestras comunidades; nos permite trabajar organizadas en red de mujeres comunales para la creación, gestión y ejecución de proyectos productivos a nivel local, regional, nacional e internacional; sobre todo, nos permite trascender de la participación a la decisión, de la presencia a la incidencia y del liderazgo individual a la construcción colectiva de una autonomía real, capaz de transformar nuestras comunidades y abrir nuevos caminos para las mujeres en los territorios, surge un interrogante: ¿Qué nos detiene?.
El poder legislativo ha cumplido su compromiso al dotar al país de un marco normativo firmemente orientado a promover la autonomía de las mujeres. De igual forma la ley que rige a la Acción Comunal en Colombia (Ley 2166 de 2021), establece mecanismos directos para garantizar que el liderazgo femenino tenga un papel protagónico en los organismos comunales; sin embargo, somos conscientes de que hace falta fortalecer los procesos de formación y de construcción cultural dentro de las mismas organizaciones, garantizando entornos seguros y libres de discriminación que permitan consolidar dicho liderazgo
El desafío del Poder Ejecutivo no es simplemente “dar espacios” de participación a las mujeres comunales, sino garantizar que esos espacios se conviertan en escenarios reales de poder, incidencia y decisión. Para ello, debe visibilizar y fortalecer su liderazgo, impulsar procesos de formación, promover su organización en redes, garantizar condiciones de seguridad y autonomía, y remover las barreras que todavía limitan su participación efectiva en la vida comunitaria.
Mujer comunal: participar, no es lo mismo que decidir; Participa, decide y transforma.
(*) Especialista en Alta Gerencia | Administradora Pública – Tecnóloga en Promoción Social | Experta en Procesos de Formación, Liderazgo y Desarrollo Organizacional
