Cartagena respira porque la vía Perimetral ha pasado de la exclusión al encuentro colectivo. La obra avanza hacia el sector del Siete de Agosto y tiene a la ciudadanía feliz y emocionada. La Alcaldía, su Secretaría de Infraestructura y el equipo que lidera Dumek Turbay cumplen lo prometido en el programa “Unidos Para Avanzar”. Lo que antes era un sueño de campaña hoy se convierte en realidad: una vía que conecta, transforma y devuelve confianza.
Y es que no hay que ser muy clarividente para observar la gran diferencia entre: lo que era un pantano putrefacto, lleno de escombros detritus y alimañas, que no solo causaba miedo a quien por el se arriesgaba, sino que, cabía la posibilidad de adquirir cualquier enfermedad infecciosa, dadas las condiciones de insalubridad de ese sector y lo que hoy alborozada y feliz, recibe la comunidad.
La vía perimetral se construyó de urgencia y al mínimo costo, como una solución parcial, para el acceso de deportistas a la villa olímpica, con ocasión de los Juegos Centroamericanos del dos mil seis. A pesar de que en su momento prestó un buen servicio, era obvio que el recorrido desde las letras en San Francisco, hasta las vías aledañas a la villa olímpica en Olaya herrera, no eran precisamente una solución definitiva a la movilidad norte sur que se estaba esperando para la ciudad.
El tramo que viene desarrollando la alcaldía, desde las letras en san pacho, hasta la calle diez y siete en el siete de agosto, no solo ha generado una importante solución, para desembotellar el tráfico, que debía entrar por el sector del Güio y atravesar, San Francisco, Lemaitre, Santa María y Canapote, sino que ha entregado a los residentes, una nueva perspectiva de vida, donde la tranquilidad, la salubridad, la seguridad y el esparcimiento en zonas de observación y recreación, han convertido un área degradada y peligrosa, en una zona de encuentro y felicidad para los vecinos.
Con mucho juicio, el alcalde ha solicitado al gobierno nacional, en reciente visita, la concurrencia para finalizar el tramo sur de la Perimetral, que va de Olaya Herrera, al Pozón, con lo que finalmente, se lograría no solo concluir una vía medular en el proceso de movilidad de la ciudad, sino que también se daría un paso importante en la estrategia para la recuperación del parque Ciénaga de la Virgen y la desmarginalización de un importante grupo humano, que hoy se asienta en los alrededores de la Vía Perimetral.
Muchos son los logros que la culminación de la Perimetral está significando para la ciudad. Hace poco nos informaron que, un sector de residentes de Crespo y el Siete de Agosto, han sugerido al alcalde que esta vía, no concluya en la calle diez y siete, sino que, mediante un puente, cruce el caño Juan Angola y caiga directamente en la calle setenta de Crespo y la avenida Santander, para así redondear un proyecto vialmente integral. Esperemos que el alcalde Turbay, mueva la varita.
