El presidente Abelardo De La Espriella visitó la sinagoga Bet El de Barranquilla para compartir con la comunidad judía el inicio de un nuevo año, en el marco de la celebración de Rosh Hashaná 5787. Su presencia fue recibida con gratitud por la Confederación de Comunidades Judías de Colombia (CCJC), que le expresó un “feliz y dulce año”, destacando el gesto de cercanía y respeto hacia las tradiciones religiosas.
La visita se convirtió en un espacio de encuentro simbólico, donde se reafirmó la importancia de la diversidad cultural y espiritual en el país. El saludo presidencial no solo tuvo un carácter protocolario, sino que representó un reconocimiento al aporte histórico y social de la comunidad judía en Colombia, especialmente en ciudades como Barranquilla, donde su presencia ha sido clave en el desarrollo económico y cultural.
Rosh Hashaná, considerado el inicio del calendario hebreo, es una celebración cargada de espiritualidad y reflexión. En este contexto, el mensaje del presidente fue interpretado como un gesto de unidad y respeto hacia las distintas confesiones que conviven en el país, fortaleciendo la idea de un gobierno que busca acercarse a las comunidades desde la pluralidad y el reconocimiento de sus tradiciones.
En conclusión, la visita de Abelardo De La Espriella a la sinagoga Bet El no solo fue un saludo por el nuevo año judío, sino también un acto político y social que reafirma la importancia de la convivencia interreligiosa en Colombia. Con este gesto, el mandatario envió un mensaje de integración y respeto, recordando que la diversidad es uno de los pilares fundamentales de la nación.
