El presidente Abelardo De La Espriella anunció oficialmente el inicio de la reconstrucción de las zonas afectadas por el terremoto del pasado 10 de agosto. El mandatario aseguró que este proceso será integral y tendrá como prioridad la recuperación de viviendas, infraestructura pública y vías de comunicación, con el fin de devolver la normalidad a miles de familias damnificadas.
El mandatario durante su visita al departamento del Chocó, manifestó que: “Hoy empieza la reconstrucción de la patria desde Quibdó”, uno de los lugares que más afectado resultó por el fuerte movimiento telúrico.
De La Espriella destacó que la reconstrucción se llevará a cabo en coordinación con autoridades locales, la Fuerza Pública y organismos de socorro, garantizando transparencia y eficiencia en la ejecución de los recursos. Además, señaló que se pondrá en marcha un plan de acompañamiento social para atender a las comunidades más golpeadas por la emergencia.
El presidente subrayó que este esfuerzo busca no solo reparar lo destruido, sino también fortalecer la resiliencia de las regiones afectadas, con proyectos de desarrollo que permitan mejorar la calidad de vida de sus habitantes. “La reconstrucción será símbolo de esperanza y unidad nacional”, afirmó.
Esto costaría la reconstrucción
El Gobierno anunció que la reconstrucción de las zonas afectadas por el terremoto tendrá un coste cercano a 30 billones de pesos (unos 9.500 millones de dólares), recursos que serán administrados por el Fondo Milagro, bajo la gerencia del empresario Jaime Uribe. Este mecanismo tomará como referencia el modelo del Forec, creado tras el terremoto de 1999 en Armenia, considerado un ejemplo positivo de coordinación y resultados.
El Fondo Milagro será el encargado de articular los recursos públicos y privados, así como la participación de empresas constructoras, proveedores, ingenieros, arquitectos, autoridades locales y comunidades, con el propósito de garantizar una recuperación integral. El presidente De La Espriella enfatizó que el proceso deberá avanzar con rapidez, pero bajo estrictos criterios de transparencia y control, advirtiendo que no permitirá que la emergencia sea utilizada con fines de clientelismo.
“La magnitud de los daños es enorme y reconstruir todo exigirá tiempo, recursos y amor por esta patria”, afirmó el mandatario, quien aseguró que liderará personalmente el proceso y supervisará el avance de las obras. De La Espriella hizo especial referencia al departamento del Chocó, al que calificó como víctima de un “abandono histórico”, y aseguró que no permitirá que la reconstrucción se convierta en otra promesa incumplida, sino en una oportunidad real de transformación.
