Las organizaciones de taxistas que operan en el Aeropuerto Internacional Rafael Núñez de Cartagena expresaron su preocupación por las afectaciones que, según aseguran, están enfrentando como consecuencia de las obras de modernización de la terminal aérea.
Los representantes del gremio sostienen que la ejecución de los trabajos ha generado dificultades tanto para el ingreso y salida del aeropuerto, como para el funcionamiento de los espacios que utilizan para atender a sus afiliados.
Uno de los principales reclamos está relacionado con las oficinas donde desarrollan parte de sus actividades. De acuerdo con los taxistas, las intervenciones de infraestructura han alterado las condiciones de estos lugares, por lo que solicitan que se concrete su traslado y que los nuevos espacios garanticen condiciones iguales o mejores a las que tenían antes de las obras.
A esto se suma una segunda preocupación: la presencia de publicidad relacionada con plataformas de transporte dentro de las instalaciones del aeropuerto.
El gremio considera que estas empresas representan una competencia que no se desarrolla bajo las mismas condiciones que el servicio tradicional de taxi.
Los conductores argumentan que llevan décadas prestando el servicio en la terminal, cumpliendo con sus obligaciones tributarias y bajo la regulación vigente, por lo que reclaman la intervención de las autoridades frente a lo que califican como una competencia ilegal.
Ante este panorama, las organizaciones pidieron la convocatoria de una mesa de trabajo con participación de la Alcaldía de Cartagena y las entidades involucradas en la operación y modernización del aeropuerto, entre ellas Aerocivil, el Ministerio de Transporte y las autoridades encargadas de la regulación del transporte.
El gremio también reclama que se cumplan los compromisos que, según sus representantes, fueron establecidos previamente en mesas interinstitucionales para evitar que las obras de modernización terminaran afectando sus condiciones laborales.
