El dolor por la tragedia en Venezuela se mezcla con la fuerza de la solidaridad. En el centro de acopio habilitado en Cartagena, en el sector El Líbano, son los propios venezolanos residentes en la ciudad quienes llegan primero, cargados de bolsas de harina PAN y con banderas amarradas al cuello, como símbolo de identidad y resistencia. Su gesto ha marcado la jornada y ha dado un rostro humano al apoyo que se organiza desde la capital de Bolívar.
En este esfuerzo, la coordinadora del Centro Intégrate Cartagena de la Secretaría del Interior, Mayra Sánchez, destacó que la participación activa de la comunidad venezolana ha sido fundamental para visibilizar la magnitud de la tragedia y el compromiso de quienes, aun lejos de su tierra, no dejan de tender la mano a sus compatriotas.
El Distrito y las organizaciones sociales han reiterado el llamado a la ciudadanía para que continúe aportando. Cada donación fortalece la cadena de apoyo internacional y envía un mensaje claro: frente a la tragedia, Cartagena abre sus brazos y se convierte en puente de ayuda para los hermanos venezolanos.
Empresas y entidades se suman
La coordinadora del Centro Intégrate Cartagena de la Secretaría del Interior, Mayra Sánchez, destacó que además de la comunidad venezolana, varias empresas y entidades del sector industrial de Mamonal han manifestado su interés en colaborar con donaciones y apoyo logístico. Este respaldo empresarial refuerza la capacidad del centro de acopio y garantiza que la ayuda llegue con mayor rapidez y volumen a quienes más lo necesitan.
