Lionel Messi es como esos artistas que arman la lista del recital según los temas que quiere escuchar su público. Cumple con todas las expectativas. Le piden un bis y lo hace. Y en este caso, también un tercero.
Reducir su labor a los goles sería demasiado injusto. Fiel a su costumbre, el 10 fue eje de la conducción de Argentina, soltó la pelota en el momento adecuado e hizo jugar al resto. También sumó sacrificio a la hora de la recuperación. Para eso se preparó físicamente.
Sí, el mismo que sembró dudas en algún momento respecto a su participación en la Copa del Mundo. Y pensar que algunos creían que ya estaba “retirado” por haberse marchado a Inter Miami. Nunca se puede subestimar el corazón de un campeón.
La 10 de Messi predominó entre las 70 mil personas que llenaron el estadio de los Kansas City Chiefs. La gente fue a buscar justamente eso: el show de Leo. Y lo encontraron. Por eso la reverencia cuando iba a patear los córners. Por eso un sinfín de ovaciones, desde que se leyeron los equipos y saltó a la entrada en calor hasta que Lionel Scaloni decidió darle descanso.
¿Ya está? Parece que para Messi todavía no
En zona mixta, el capitán agradeció el apoyo de sus compañeros en estos días difíciles que le tocó atravesar. Gran parte del éxito de esta Selección que ganó tantas cosas (Mundial 2022, Copa América 2021 y 2024, y Finalissima) tiene que ver con la sensación de “familia”. La nueva generación logró bajarlo del póster y al humanizarlo, consiguió que se sienta cómodo.
Después está el factor de la edad. ¿Cómo se explica que “El Pibe de Casi 39” haya sido el primero en llegar al rebote de Luca Zidane, tras el remate de Alexis Mac Allister, para marcar el 2-0 parcial? Claramente tiene una velocidad distinta al resto y una cabeza lúcida para entender el juego.
La receta de su vigencia cuenta con un don que Dios le dio, según sus propias palabras, pero también mucho de cuidado, responsabilidad, compromiso y ambición de ganar cosas. Cuando finalmente se sacó la pesada mochila en Qatar, dijo: “Ya está”, acompañando las palabras con un gesto con las manos.
Sin embargo, acá lo vemos. Pulverizando récords. 6 Mundiales, ahora máximo goleador de la historia de la Copa del Mundo junto con Miroslav Klose, jugador más longevo de Argentina en marcar y también el más veterano en anotar un triplete en una Copa del Mundo. Y como si todo esto fuera poco, en firme carrera hacia los 1000 goles.
Esta leyenda viva del fútbol tiene la capacidad de brillar como en el potrero, pero en enormes escenarios y grandes citas. Hoy sin esa presión de otros años, intenta vivirlo mejor sin perder esa voracidad de ganar.
En el fondo, Lionel Messi mantiene su esencia de jugar a la pelota. Mientras tanto, no perdamos la chance de disfrutarlo y de verlo hacer justamente eso.
