A la artista barranquillera el Tribunal español le dio la razón: anuló una multa e instó a devolverle 60 millones de euros. En la Audiencia Nacional le fueron anuladas las liquidaciones y sanciones aplicadas respecto a los impuestos sobre la renta y el patrimonio de aquel año.
Según la sentencia, contra la que aún cabe recurso, la administración española no ha acreditado que permaneciera en 2011 en el país más de 183 días para acreditar que fuera residente a efectos fiscales, como exige la ley a la hora de tributar por el Impuesto sobre la Renta de las Personas Físicas (IRPF).
El caso, dirimido por la vía administrativa, se circunscribe a una cantidad de algo más de 55 millones de euros (64 millones de dólares) reclamados a la cantante. No obstante, su equipo calcula en más de 60 millones de euros la cantidad que debe devolverle Hacienda al sumar los intereses y el pago de costas judiciales.
Según un comunicado remitido por la agencia de comunicación Llorente y Cuenca, que representa a Shakira, se trata de la última cuenta pendiente que la artista tenía en España tras ocho años de disputa.
