Los habitantes del barrio Crespo han vuelto a levantar su voz frente al evidente abandono del Parque Lineal, un espacio que debería ser símbolo de encuentro y recreación. La acumulación de basuras ha traído consigo la proliferación de roedores, mosquitos y demás, lo cual genera un riesgo para la salud pública y deteriora la calidad de vida de los habitantes.

La comunidad, a través de la Junta de Acción Comunal y de la Asociación Amigos del Parque Lineal, denunció que, desde finales de octubre, las labores de limpieza y mantenimiento se han vuelto intermitentes, afectando la imagen del sector y la calidad de vida de quienes lo disfrutan. El reclamo se formalizó mediante un derecho de petición, en el que se exige continuidad y responsabilidad en la conservación de este espacio público.

¿QUÉ DICE LA ANI?

Ante la presión ciudadana, la Agencia Nacional de Infraestructura (ANI) respondió reconociendo las quejas y admitiendo que el mantenimiento no ha sido constante ni coordinado. La entidad aseguró que revisará los procesos internos para garantizar que las labores de aseo y conservación se realicen de manera sostenida, evitando que el parque vuelva a caer en el deterioro.

Sin embargo, la comunidad se mantiene alerta, pues teme que las promesas institucionales se conviertan en acciones temporales que no resuelvan el problema de fondo. Mientras los vecinos se paran firmes en defensa de su espacio, las instituciones ha demostrado incapacidad para hacer cumplir con la responsabilidad de preservar lugares que fortalecen la identidad barrial y el turismo. La solución no está solo en limpiar una vez, sino en garantizar un mantenimiento permanente que devuelva al parque su rol como escenario de orgullo y convivencia comunitaria.

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