La ciudad se alista para un fin de año sin precedentes. Recibiremos 300 vehículos y cerca de un millón de turistas que se estarán movilizando por la ciudad, lo que implica un alto flujo de vehículos provenientes de distintas regiones del país. Este panorama, aunque positivo para la economía y el turismo, representa un reto enorme para la movilidad de una ciudad que ya opera al límite de su capacidad vial.
Por ello, la Alcaldía de Cartagena, en cabeza del doctor Dumek Turbay, junto con la Secretaría de Transporte y los entes de control, han tomado medidas responsables y previsibles. El nuevo decreto establece un pico y placa de 24 horas, una vez por semana para cada vehículo, lo que permitirá reducir la congestión y facilitar el ingreso de automotores externos sin paralizar la dinámica urbana.
La norma también contempla excepciones necesarias: trabajadores nocturnos que utilizan motocicletas después de las 11 de la noche podrán hacerlo con permisos especiales, y las motos deportivas de alto cilindraje tendrán mayor flexibilidad, dado su uso limitado y recreativo. Estas disposiciones muestran un equilibrio entre control y sentido común.
Se trata de una medida temporal, por un mes, que busca garantizar orden y movilidad en la temporada más concurrida del año. Por eso, más allá de las críticas, lo que Cartagena necesita es colaboración ciudadana. La planeación está hecha, las reglas están claras y el objetivo es común: que la ciudad reciba a miles de visitantes con organización, seguridad y confianza.
Cartagena demuestra que gobernar es prever. Ahora, el reto es que todos los cartageneros aportemos con disciplina y compromiso para que la temporada sea un éxito.

