La imagen del día son estos grafitis con el que se da muestra de la oposición de la ciudadanía a la OINAC toda vez que esa puerta la instalaron a pesar de que la comunidad la rechazó por inconveniente y poner en riesgo la seguridad y tranquilidad de la ciudadanía en el enfrentamiento que se adelanta por las obras de ampliación del aeropuerto Rafael Núñez.
Lo que sorprende es que que nunca se les ha oído una sola palabra muy a pesar de que el proyecto no ha respondido cuestionamientos serios del gobierno y ellos continuan violando derechos de la vecindad. Efectivamente se han realizado 73 reuniones pero en todas se ha dicho lo mismo y nunca se ha resuelto nada en concreto. El negocio de OINAC no es que se haga el proyecto sino que se cancele para ahorrarse la inversión. Ellos necesitan alguien a quién culpar y la ciudadanía ya se cansó de su intransigencia.

