En desarrollo del Encuentro Nacional de la Jurisdicción Ordinaria en el Área de Especialidad Laboral para la Estandarización de Providencias Judiciales, llevado a cabo este viernes en Ibagué, la magistrada de la Corte Suprema de Justicia Marjorie Zúñiga Romero compartió una reflexión profunda sobre el papel del lenguaje en la administración de justicia.
“Una justicia que no se entiende, no es justicia”, expresó durante su intervención, al abordar la necesidad de que las providencias judiciales estén redactadas de forma clara, accesible y comprensible para todas las personas.

Desde la Sala de Casación Laboral, la magistrada Zúñiga ha promovido de manera consistente el uso del lenguaje claro como una estrategia para fortalecer el acceso a la justicia y garantizar que las decisiones de los jueces no se conviertan en barreras para los ciudadanos.
Una herramienta para acercar la justicia a la ciudadanía
Durante su presentación, la magistrada explicó que adoptar un estilo claro en la redacción judicial no implica renunciar al rigor técnico, sino hacerlo comprensible para quienes no son expertos en derecho, en especial para personas en condición de vulnerabilidad.
Entre las propuestas que planteó se encuentran:
• Redacción con estructuras ordenadas, lenguaje directo y párrafos breves.
• Uso adecuado de tecnicismos, con explicaciones cuando sean necesarios.
• Eliminación de expresiones arcaicas o innecesariamente complejas.
• Claridad visual en el diseño de las providencias judiciales.
Zúñiga subrayó que esta transformación no solo mejora la eficiencia de la justicia, sino que reafirma el compromiso del poder judicial con el derecho fundamental a comprender y con los principios democráticos de transparencia e inclusión.

