En entrevista realizada en el programa Buenos Días Cartagena, dirigido por los periodistas Rubén Rodríguez y Luis Adolfo Payares, la presidenta de la JAC Villas de Aranjuez, mostró su respaldo al alcalde Dumek Turbay, por la inauguración del CDI Huellas de Esperanza
Tras casi una década de retrasos y frustraciones, la comunidad de Villas de Aranjuez celebra la inminente entrada en operación del Centro de Desarrollo Infantil (CDI) “Huellas de Esperanza”, una infraestructura de dos plantas con 16 aulas, sala de lactancia y capacidad inicial para 300 niños y niñas.
“Venimos luchando desde 2016, cuando se puso la primera piedra”, recordó Darlis Durán Martínez, presidenta de la Junta de Acción Comunal (JAC) del sector Península. “La obra se paralizó en 2018 y pensamos que quedaría como un elefante blanco. Ni la administración de Pedrito Pereira ni la de William Dau nos prestaron atención: cambiaron el objeto del contrato y desviaron mil millones que estaban destinados al proyecto”.
El punto de giro llegó con la actual administración. “El alcalde Dumek Turbay prometió en campaña que ninguna obra del Distrito quedaría abandonada, y hoy lo cumple”, afirmó Durán. Gracias a recursos distritales y al acompañamiento del ICBF, el CDI abrirá oficialmente sus puertas el 1.º de julio; las matrículas ya están en curso desde el 25 de junio.
Según la líder comunitaria, el plan es duplicar el cupo a 600 menores en 2026, incorporando nuevas modalidades para atención de niños de hasta 12 años. “Esto cambia la vida de las familias. Muchas madres no tenían con quién dejar a sus hijos para trabajar o estudiar”, dijo Durán.
La comunidad se comprometió a cuidar la infraestructura. Dos veedoras locales —María Monroy y Yuri Ruéndez— estarán al frente de la seguridad del plantel. Además, una parte del personal que operará el CDI será contratada entre habitantes del barrio, fomentando empleo y sentido de pertenencia.
Próximos retos
Pese al logro, Durán aprovechó para elevar una nueva petición a la Alcaldía: la reactivación integral de la institución educativa Pies Descalzos, a fin de que jóvenes y madres que no han culminado su bachillerato puedan hacerlo. “El empleo exige título y aquí tenemos la infraestructura; solo necesitamos la planta docente”, subrayó.
Mientras tanto, Villas de Aranjuez deja atrás los años de abandono y se alista para la puesta en marcha de su CDI: un símbolo de perseverancia comunitaria —y de la promesa cumplida de que la niñez, esta vez, sí es prioridad.

