Cuando todo parecía que el próximo 30 de octubre la administración distrital estaría lista para firmar las actas de inicio de la remodelación del muelle de madera de La Bodeguita por más de 2 mil millones de pesos; los nativos de la zona insular salieron al paso, reclamaron sus derechos y le pusieron freno a un contrato que se etableció en un abrir y cerrar de ojos.
Y fue precisamente ayer que se adelantó la más reciente reunión de los nativos con la Secretaría del Interior, Ana María González; la directora ejecutiva de la Corporación de Turismo, Natalia Bohorquez. Aseguran que fueron sorprendidos con las decisiones que se tomaron y no tuvieron en cuenta que hacía 15 días antes le habían sugerido a la administración para que se informara al ente de la consulta previa para que manifestara si los trabajos que tienen una durabilidad de un año iba a generar impacto negativo a las comunidades insulares.
El representante de la comunidad de Caño del Oro, Wilman Herrera Imitola expresó que de verse afectados en la zona insular se verían obligados a un proceso consultivo o de concertación. “Fue precisamente este paso el que obviaron y quedaron en el aire cuando se les requirió. La señora Ana María le requirió a Nata Bohórquez que era imposible que siguiera la reunión sino se había cumplido con este paso trascendental”, precisó Wilman Herrera Imitola.
SUSPENDEN LA REUNIÓN
La reunión fue suspendida y se retomará el tema cuando realmente exista la decisión de tener en cuenta a las comunidades insulares y se haga la salvedad de que el estado deplorable en el que se encuentra el muelle de madera es responsabilidad de la corporación de turismo. “Las condiciones de la corporación deben mejorar pero no podemos descuidar que estamos en un país que es un Estado Social de Derecho y si se violenta la ley estaríamos prevaricando”, explicó el líder.
Para Wilman Herrera Imitola está claró que los errores sistemáticos de la corporación y de la administración los conllevan hoy a que el espejo de Cartagena ante el mundo que es el turismo esté en vilo pues no se justifica que ya existiendo antecedentes jurídicos donde reconocen a unas comunidades dentro de unos asentamientos de la zona insular de la ciudad, cualquier proyecto que vayan a emprender en la entidad dedicada al turismo, lo mínimo que pueden hacer sus autoridades es citar a las comunidades e informarles para socializarles los proyectos.
“Para nadie es un secreto el estado deplorable y lamentable en el que se encuentra el muelle de madera. La corporación percibe unos recursos que deben ser invertidos en la remodelación de la misma infraestrcutura”, precisó Herrera Imitola.
Aclara el líder de Caño del Oro que a través de corporturismo se estaría abriendo un proceso licitatorio para adelantar los trabajos del muelle de madera que comzarían en el mes de noviembre y concluirían en a mediados del próximo año. El debido proceso, señala Herrera Imitola, se ha debido agotar y principalmente las reuniones con las comunidades insulares y la comunidad en general y esto no se cumplió debidamente.

