Todo parece indicar que el primer lugar en la encuesta que favorece al exgobernador Dumek Turbay se ha convertido en el transnocho y el nerviosismo de William Dau quien, en tres años de su pésima administración se ha dedicado a perseguir al exmandatario y no ha gobernar como debe ser. Los incrementos de nicotina del alcalde se han dispararado en los últimos días por cuenta de un 24 % de Dumek y parte de ese favoritismo obedece a la incapacidad de un mandatario que ha gobernado de espaldas a los cartageneros.

La ineptitud de Dau no le da para frenar su boca. Como el Guason de ciudad Gótica salta, baila, se pone la mano en la nariz, sale en los teatros e intenta demostrar que sus acciones propenden por ir en contra de la corrupción cuando esta ha sido inherente a su administración. Lo último que quiso poner de presente fue el escándalo de lo que viene sucediendo en el Departamento Administrativo Distrital de Salud, DADIS, cuando todos sabemos que el cáncer de la corrupción carcomía a esta entidad.

Reaparece Dau con esa gran cortina de humo para sacar por la parte de atrás sin que nadie se de cuenta a los verdaderos responsables de la crítica situación de la salud en Cartagena, entre ellos, amigos de farras y familiares muy cercanos al mandatario. Vuelve a buscar la calentura en las sábanas y pagan los platos rotos, la exdirectora y quien se encargaba de cancelar las cuentas en el Dadis.

Los actos de corrupción han estado ligados a esta administración y se convierten en un verdadero boomerang para Dau; lo dejan mal parado y son la base de los argumentos con los que hoy se le enrostra la incapacidad y la falta de un trabajo serio para la ciudad. Cuando a Dau se le enrostra la verdad, suele quedarse sin argumentos busca confrontación o saca del sombrero trucos con los que pretende encantar a los cartageneros y dejarlos deslumbrados.

Los trucos de Dau hoy no le han servido ante esa crítica imagen negativa que enfrenta y que es creciente. Sus asesores poco o nada han logrado hacer algo para frenarla y, por el contrario, han ido catapultando a quien se convierte en la razón de ser de su temor. Conclusión: si las elecciones fueran mañana, sencillamente Dau le tendría que entregar el bastón de mando a Dumek.

El mayor enemigo que enfrenta Dau hoy es el mismo. Sus paralabras se convierten en la arena movediza en la que se va hundiendo. Dice la Biblia que «Si quieres disfrutar de la vida y ver muchos días felices, refrena tu lengua de hablar el mal y tus labios de decir mentiras. Apártate del mal y haz el bien. Busca la paz y esfuérzate por mantenerla»; sin embargo, lo que se ha visto en el mandatario es el afán de atacar y creer que todo lo que dice es cierto.

Los cartageneros ya no le comen cuento a Dau y poco a poco se han ido despertando de sus trucos. La muestra fehaciente es el crecimiento de su imagen negativa que se ha ido disparando impresionantemente. Y entre más habla más eleva el favoritismo de sus contradictores. Un consejo de gratis alcalde, quédese callado.

Un comentario en «Dumek Turbay, el nombre que no deja dormir a Dau»

  1. si Dice el titular del artículo «DUMECK TURBAY EL HOMBRE QUE NO DEJA DORMIR A DAU»solo quiero dejar este pequeño comentario si el alcalde Dau no duerme segun el corrupto del ex gobernador de Bolivar yo diría que este ex gobernador como puede estar será que si podrá dormir el que sabe cómo dejó la salud la educación y el deporte como hay tanta gente tan sinica

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